Las autoridades de Corea del Sur han decidido este lunes dar un giro a su línea diplomática e incorporar en su Libro Blanco la noción de “coexistencia pacífica” con Corea del Norte, en sustitución de la anterior orientación basada en la “presión” y la “confrontación”.
El Ministerio de Unificación ha explicado que el informe, que analiza en detalle la situación y plantea posibles vías de actuación, evidencia un “cambio” en el enfoque del actual Ejecutivo respecto al Gobierno anterior, y ha subrayado que las autoridades pretenden un mayor acercamiento a Pyongyang para aliviar la tensión en la península de Corea.
El documento, de publicación anual, recoge esta nueva estrategia impulsada por el presidente Lee Jae Myung, con la que persigue la “reparación” de los lazos intercoreanos y la creación de una “confianza mutua” entre ambos Estados, que continúan técnicamente en guerra al no haberse firmado un tratado de paz desde el fin del conflicto en 1953.
El nuevo texto se articula en torno a tres ejes esenciales: el reconocimiento por parte de Seúl del sistema político de Corea del Norte, el abandono del objetivo inmediato de la unificación y el compromiso de evitar actuaciones de carácter hostil.
A partir de estos principios, el Gobierno ha insistido en que se trata de una estrategia exterior orientada a la “coexistencia pacífica y el crecimiento mutuo”. Entre los pasos dados recientemente por Corea del Sur figuran la retirada de panfletos propagandísticos contra el régimen norcoreano y el desmantelamiento de los altavoces instalados en la zona fronteriza.
El informe también contempla la opción de reactivar el acuerdo militar intercoreano suscrito en 2018 por el entonces presidente Moon Jae In y el líder norcoreano, Kim Jong Un, y que posteriormente quedó en suspenso. Pese a ello, las relaciones entre ambas partes permanecen, por ahora, completamente bloqueadas.