Al menos dos personas han perdido la vida en las últimas horas en una nueva serie de ataques con proyectiles lanzados por las Fuerzas Armadas rusas contra distintas zonas de Ucrania.
En la ciudad de Chernígov, un joven de 16 años ha muerto durante un bombardeo nocturno y otras cuatro personas han resultado heridas, tres mujeres y un hombre, según ha comunicado el gobernador militar regional, Dimitro Brishchinski. La ofensiva ha provocado destrozos en un edificio administrativo, un centro educativo y siete viviendas particulares, de las que tres han quedado completamente arrasadas por las llamas.
La segunda víctima mortal se ha registrado en la provincia de Járkov, donde, según las autoridades locales, han sido atacadas 19 localidades. El fallecido, de 30 años, ha muerto en Bogodujin, tal y como ha explicado el gobernador militar de Járkov, Oleg Sinegubov, a través de redes sociales. En este mismo ataque hay cuatro mujeres heridas.
En la región de Zaporiyia, tres mujeres de 85, 63 y 59 años han resultado heridas tras un ataque con bombas guiadas sobre la localidad de Balabine, de acuerdo con la información facilitada por el gobernador militar regional, Ivan Fedorov.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha denunciado que en los últimos siete días Rusia ha utilizado 2.360 drones de ataque, más de 1.320 bombas guiadas y 60 misiles, y ha criticado la relajación de las sanciones al crudo ruso. "Cada dólar que va al petróleo ruso es dinero para la guerra", ha protestado.
Por su parte, Rusia ha reconocido nuevas operaciones contra fábricas e infraestructuras eléctricas ucranianas "empleadas por las Fuerzas Armadas ucranianas", así como contra puntos de lanzamiento de drones de largo alcance.