El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado este martes un nuevo paquete de sanciones contra 35 personas y compañías, a las que vincula con una supuesta red bancaria en la sombra utilizada por Irán para la “evasión de sanciones” y el “patrocinio de terrorismo”. Estas medidas se enmarcan en la Operación Furia Económica, un entramado de presión financiera que toma su nombre de la ofensiva militar contra el país asiático denominada Operación Furia Épica y que pretende cortar a la República Islámica el acceso a servicios bancarios, aseguradoras y sistemas de pago internacionales.
El anuncio lo ha realizado la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), el organismo del Tesoro encargado de aplicar sanciones a nivel internacional, que en esta ocasión “ha designado a 35 entidades e individuos que supervisan la estructura bancaria paralela de Irán, facilitando el movimiento del equivalente a decenas de miles de millones de dólares vinculados a la evasión de sanciones y al patrocinio iraní del terrorismo”, según detalla en una nota oficial.
De acuerdo con la OFAC, estas redes “permiten a las Fuerzas Armadas iraníes, incluido el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, acceder al sistema financiero internacional para recibir pagos por ventas ilícitas de petróleo, adquirir componentes sensibles para misiles y otros sistemas de armas, y transferir dinero a grupos terroristas afines a Irán”.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha descrito este entramado como “un salvavidas financiero fundamental para sus fuerzas armadas, permitiendo actividades que perturban el comercio mundial y alimentan la violencia en todo Oriente Próximo”. “Los fondos ilícitos canalizados a través de esta red financian las operaciones terroristas del régimen, lo que representa una amenaza directa para el personal estadounidense, los aliados regionales y la economía global”, ha sostenido.
Al mismo tiempo, Bessent ha lanzado una advertencia general a “las instituciones financieras”, sin limitarse a un país concreto, subrayando que “cualquier institución que facilite o participe en estas redes se expone a graves consecuencias”.
Golpe a las empresas ‘rahbar’ y a la red de bancos iraníes
Las personas y sociedades incluidas en esta ronda de sanciones estarían conectadas con las estructuras conocidas como redes de ‘Rahbar’, firmas privadas que, según la OFAC, “gestionan miles de empresas fantasma en el extranjero utilizadas para ejecutar pagos por importaciones y exportaciones iraníes” y que, de esta forma, “ayudar a los bancos iraníes sancionados a acceder ilícitamente al sistema financiero internacional formal”.
El organismo sancionador añade que “las empresas ‘rahbar’ se coordinan estrechamente con casas de cambio iraníes y una multitud de empresas fachada en múltiples jurisdicciones para facilitar los pagos del comercio iraní sancionado, incluso en nombre de la Guardia Revolucionaria Islámica, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Irán, la Compañía Nacional Iraní de Petróleo y otras entidades sancionadas”.
Entre las compañías señaladas figura Farab Soroush Afagh Qeshm (FSAQ), a la que Washington acusa de controlar el movimiento de capitales de clientes del Banco Shahr —ya designado previamente por Estados Unidos— mediante una red de sociedades pantalla en el extranjero, con el objetivo de facilitar “la venta de petróleo iraní para los productores y corredores de petróleo estatales iraníes”. Por su relación con FSAQ, el Tesoro ha incluido también a su empleada Soraya Mehri Hajibaba y al funcionario colaborador de la red Mohamed Mehdi al Qafur.
Asimismo, la OFAC ha sancionado por facilitar operaciones de “crudo y destilados iraníes” a la presunta empresa pantalla Shuqun LTD, con sede en Reino Unido, junto con su propietaria, “la filipina Janelyn Eusebio Emperador, quien también es dueña de otras dos empresas pantalla con sede en el Reino Unido: Sanovo LTD y Qianza LTD”, igualmente objeto de estas medidas.
El Tesoro ha extendido las sanciones a siete empresas ‘rahbar’, cada una de ellas asociada a un banco iraní ya castigado por Washington, “incluidos el Banco Sina, controlado por la Oficina del Líder Supremo, y el Banco Sepah, vinculado al Ejército y principal proveedor de financiamiento para el programa de misiles balísticos de Irán”, entidades que, según el comunicado, “continúan amenazando los intereses de Estados Unidos y sus aliados”.
También quedan afectadas otras compañías relacionadas con el Banco Iraní Correspondiente y con las entidades Eqtesad Novin, Parsian, de Turismo y Mellat, y la OFAC ha señalado a trece altos cargos de estas empresas ‘rahbar’ como responsables de la red.
Además, el departamento dirigido por Scott Bessent ha incorporado a la lista negra a las firmas Fratello Carbone Trading Limited, RQI Commodity HK Limited, Globenture Limited, Redwing Global Limited y Nooseb Trade Limited, todas conectadas con el Banco Melli, así como a Gasolix International Corporation Limited, Nix Energy Limited y Tai Lung Trading Limited.