La coalición que sostiene al Gobierno de Israel ha registrado este miércoles un proyecto de ley para disolver la Knesset y celebrar elecciones dentro de cinco meses, un día después de que varios partidos de la oposición promovieran una iniciativa similar ante el bloqueo de la normativa que exime del servicio militar a miembros de la comunidad ultraortodoxa haredí.
El jefe del grupo parlamentario del bloque gubernamental en la Knesset y diputado del Likud, Ofir Katz, ha presentado formalmente la propuesta con el objetivo de fijar el calendario electoral, aunque se prevé que la votación tenga lugar la próxima semana, según informan “The Times of Israel” y el portal Ynet.
Los partidos opositores Yesh Atid, encabezado por Yair Lapid, y los Demócratas de Yair Golan habían registrado el martes sus propios textos para adelantar los comicios parlamentarios, actualmente previstos para el mes de octubre.
El movimiento se produce después de que el líder de la facción de Degel HaTorá, el rabino Dov Lando, se mostrara partidario de disolver el Parlamento israelí. “Ya no confiamos en Netanyahu. De ahora en adelante, solo haremos lo mejor para el judaísmo haredí y el mundo de las yeshivás. Debemos disolver la Knesset cuanto antes. Para nosotros, el concepto de bloque ya no existe”, ha manifestado Londo.
En la misma línea, la facción Agudat Yisrael —integrada en Judaísmo Unido de la Torá y con tres escaños— ha respaldado esta postura después de que Netanyahu comunicara la semana pasada a los diputados ultraortodoxos que carece de los apoyos necesarios para sacar adelante la polémica ley de exención.
El Ejecutivo de Netanyahu, que ya perdió el respaldo de Judaísmo Unido de la Torá en su coalición derechista en julio de 2025 precisamente por esta misma cuestión, afronta así una nueva crisis interna.
En paralelo, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, alertó recientemente ante la comisión de Exteriores y Defensa de la Knesset de que, sin la incorporación de los ultraortodoxos a filas, la estructura militar podría verse desbordada por la falta de efectivos ante los múltiples frentes que Israel mantiene abiertos en la región.