El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, ha señalado este miércoles que cuenta con una relación de objetivos militares preparados para ser atacados si el conflicto con Irán vuelve a activarse, en un contexto marcado por el bloqueo del diálogo auspiciado por Pakistán para poner fin a la guerra en Oriente Próximo.
“En Irán tenemos una serie de objetivos listos para el ataque. Estamos en alerta máxima para retomar una campaña amplia y contundente que nos permita consolidar nuestros logros y debilitar aún más al régimen iraní”, ha explicado Zamir durante una visita al sur de Líbano junto al comandante del Mando Norte, Rafi Milo.
Zamir ha subrayado que la “cooperación y la coordinación con el Ejército” estadounidense se mantiene “en todo momento”. “Seguimos supervisando la situación”, ha expresado, antes de remarcar que en el frente libanés aprovecharán “cada oportunidad para infligir mayor daño” al partido-milicia Hezbolá y “debilitarlo progresivamente”.
“Tenemos una oportunidad histórica para cambiar la realidad regional en esta campaña multiescenario”, ha indicado, agregando que el Ejército “no cejará en su empeño hasta que se garantice la seguridad y se encuentre una solución a largo plazo para las comunidades del norte” de Líbano.
Estados Unidos e Irán participan en un proceso de conversaciones impulsado por Pakistán con el objetivo de cerrar un acuerdo que permita clausurar el conflicto en Oriente Próximo. No obstante, la distancia entre las posiciones de ambas partes ha impedido hasta ahora convocar una segunda cita en Islamabad, que fue sede del primer encuentro directo tras el acuerdo de alto el fuego, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.
El bloqueo del estrecho de Ormuz y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona por fuerzas estadounidenses figuran entre las razones esgrimidas por Teherán para rehusar una nueva reunión en Islamabad, al considerar que estas operaciones vulneran el alto el fuego y frenan el proceso negociador. Pese a ello, Washington y Teherán continúan intercambiando mensajes mediante la mediación paquistaní.