El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró este lunes que el bloqueo impulsado por sindicatos y organizaciones sociales que reclaman su dimisión podría levantarse “en los siguientes días” de manera pacífica, al tiempo que denunció maniobras de desestabilización a través de las redes sociales.
“Estoy seguro (de) que en los siguientes días, cortos días, el sufrimiento, sobre todo del Departamento paceño, ojalá Dios mediante, se acabe”, manifestó desde Cochabamba, en el centro del país, durante un acto oficial en el que llamó a la reconciliación nacional y a la defensa del sistema democrático.
Paz defendió que la solución a la crisis debe construirse a partir de consensos amplios y entendimientos entre los distintos sectores sociales y políticos. “Tiene que ser sobre acuerdos grandes, tiene que ser sobre reconciliación, sobre cómo vamos a trabajar todos los bolivianos”, sostuvo tras la presentación de la Ley de Alivio Tributario.
El jefe del Estado reiteró su apuesta por el diálogo y la pacificación, aunque admitió que el camino exige paciencia en un contexto de alta tensión social y política. Diferenció, además, entre quienes formulan reivindicaciones legítimas y aquellos grupos que, según advirtió, intentan sacar rédito del conflicto para generar mayor inestabilidad.
“Hay que saber quiénes realmente están reclamando de forma correcta y honrada y quiénes están queriendo hacer daño a la democracia”, subrayó.
En esta línea, denunció la existencia de campañas destinadas a agudizar la confrontación mediante mensajes difundidos en redes sociales y otros medios, que, de acuerdo con sus palabras, tendrían origen externo y buscarían erosionar la institucionalidad democrática.
Asimismo, resaltó que, pese al “ajuste fiscal” en marcha, se han preservado los fondos destinados a sanidad y educación y se ha incrementado la creación de ítems en ambos ámbitos.
El mandatario reiteró que el Ejecutivo no contempla privatizar empresas ni servicios públicos y defendió que las decisiones económicas adoptadas buscan reactivar la actividad, aliviar la carga de los pequeños contribuyentes y reforzar las capacidades productivas de las distintas regiones.
Las afirmaciones se produjeron durante la promulgación de la ley de alivio tributario, una norma que, de acuerdo con el Gobierno, beneficiará a más de 230.000 familias y permitirá regularizar cerca de un millón de cuentas tributarias.
Al cierre de su intervención, el presidente instó a instituciones, organizaciones y autoridades elegidas en las urnas a respaldar las iniciativas de pacificación y reconciliación. “Los violentos no nos pueden ganar. Es un momento de transformación del país”, concluyó.
Suspensión temporal de las órdenes de detención
Paralelamente, la presidenta del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de La Paz, Margot Pérez, aclaró que las órdenes de detención por terrorismo contra el máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y el líder de la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos Túpac Katari de La Paz, Vicente Salazar, no fueron anuladas, sino suspendidas de forma provisional por falta de fundamentación en el requerimiento del Ministerio Público.
La anulación de estos mandamientos de aprehensión era una de las exigencias centrales de las organizaciones convocantes para sentarse a negociar con el Gobierno. No obstante, ambas entidades, reunidas en un ampliado el domingo, optaron por continuar con las protestas.
Pérez precisó que la resolución judicial únicamente ordena a la Fiscalía corregir y justificar de manera adecuada la medida cautelar. “Los operadores de justicia que han visto esta acción de libertad han considerado que el Ministerio Público debe fundamentar y motivar esa decisión para poder mantener medidas como el mandamiento de aprehensión”, explicó.
Una vez que el Ministerio Público atienda las observaciones formuladas por el Tribunal Constitucional, estará en condiciones de volver a requerir la ejecución de las medidas.
Propuesta de referéndum revocatorio
En pleno clima de confrontación, el diputado opositor de Unidad, Carlos Alarcón, planteó la convocatoria de un referéndum revocatorio extraordinario para el presidente, el vicepresidente y los miembros de la Asamblea Legislativa como vía alternativa para encarar la crisis política y social que atraviesa el país.
Según advirtió, el pulso entre el Gobierno y los sectores movilizados mantiene a Bolivia en un “callejón sin salida”, y alertó de que la violencia no puede convertirse en un instrumento para sustituir autoridades. “No podemos permitir que la violencia deponga y derroque gobiernos, aunque se disfrace de elecciones anticipadas”, insistió. “Autoridad investida por el voto solo por el voto debería ser revocada”, remachado.
Las protestas, que se prolongan ya durante cuatro semanas, han provocado problemas de abastecimiento de alimentos, combustible y suministros médicos hacia La Paz y la vecina ciudad de El Alto. Los movilizados rechazan las políticas de derecha del presidente, Rodrigo Paz, y reclaman su salida del cargo mediante un bloqueo indefinido de carreteras, con más de 90 puntos de corte registrados.