El Supremo de Eslovaquia ratifica 21 años de prisión para el autor del atentado contra Fico

El Supremo eslovaco confirma 21 años de cárcel para Juraj Cintula por el intento de asesinato del primer ministro Robert Fico en 2024.

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El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico. ·álek Václav/CTK/dpa

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El Tribunal Supremo de Eslovaquia ha ratificado este miércoles la pena impuesta en octubre de 2025 por un tribunal inferior a Juraj Cintula, un hombre de 73 años declarado culpable de disparar contra el primer ministro eslovaco, Robert Fico, en un intento de asesinato perpetrado en 2024 cuando el dirigente abandonaba una reunión en la ciudad de Handolová.

La Justicia eslovaca ha determinado que Cintula deberá cumplir íntegramente la condena, en una resolución que llega casi dos años después del tiroteo. El fallo, que confirma la sentencia previa por delitos de terrorismo, es firme y no admite recurso.

Durante la vista celebrada este miércoles, el acusado calificó la pena de “desproporcionada” y reiteró que no es “un terrorista”. Su equipo de defensa había recurrido la decisión inicial con el objetivo de lograr una reducción de la condena.

El agresor fue arrestado el 15 de mayo de 2024, instantes después de abrir fuego, en un suceso que quedó registrado por una cámara de televisión. Posteriormente admitió ser el autor de los disparos, aunque volvió a rechazar la etiqueta de terrorista. Su abogado, Namir Alyasri, sostuvo que estaba claro que su cliente era el responsable del ataque, pero pidió que no se le impusiera la cadena perpetua.

Fico sufrió heridas de gravedad y permaneció casi dos meses apartado de la vida pública mientras se recuperaba. Cintula ha tratado de justificar su actuación alegando que no pretendía matarle, sino presionarle para que abandonara unas políticas que considera perjudiciales para el país centroeuropeo.

Esta versión ha sido la misma a lo largo de todo el proceso judicial, en el que el acusado ha insistido reiteradamente en que su propósito no era acabar con la vida del primer ministro, sino forzar su retirada política.

El Gobierno, por su parte, ha responsabilizado en varias ocasiones a diputados y dirigentes de la oposición de “contribuir a un clima de odio” que, según el Ejecutivo, “propició el ataque”. Tras recibir el alta médica y completar su recuperación, Fico regresó a sus funciones al frente del Ejecutivo.