El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha dejado claro al enviado especial de Estados Unidos, Jeff Landry, que la isla ártica no está en venta durante un encuentro calificado como “constructiva”, celebrado este lunes y desarrollado en un clima de “buen ánimo” y “respeto mutuo”.
“Hemos reiterado que el pueblo groenlandés no está en venta y que nuestro derecho a la autodeterminación no es negociable”, ha señalado ante los medios tras la reunión con Landry, en la que también han estado presentes el ministro de Exteriores groenlandés, Mute B. Egede, y el embajador estadounidense en Dinamarca, Ken Howery.
Nielsen ha subrayado que Groenlandia está “comprometido” a mantener abierto el diálogo con Washington, aunque ha pedido que estos contactos diplomáticos se canalicen “a través de los canales correctos”, en referencia al grupo de trabajo de alto nivel constituido el pasado mes de enero entre las partes, según informa el diario ‘Sermitsiaq’.
Landry, actual gobernador de Luisiana, llegó el domingo por la tarde acompañado de una pequeña delegación y tiene previsto intervenir en una conferencia empresarial sobre el futuro de Groenlandia que se celebrará este martes y miércoles. A su vez, Howery inaugurará el nuevo consulado de Estados Unidos en Nuuk.
Las ambiciones expansionistas del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto a Groenlandia se han mantenido constantes desde su regreso hace un año a la Casa Blanca. Amparándose en la seguridad nacional y en la presencia de buques chinos y rusos en la zona, ha venido reclamando un mayor control sobre la isla.
De acuerdo con informaciones recientes de la cadena británica BBC, la Administración Trump ha celebrado cinco encuentros desde enero con representantes de Groenlandia y Dinamarca para estudiar la instalación de tres nuevas bases militares en el sur del territorio ártico, destinadas principalmente a vigilar la actividad de Rusia y China en un área estratégica del Atlántico Norte.
Actualmente, Washington ya dispone de una instalación militar en suelo groenlandés, la base aérea de Pituffik. Estados Unidos está autorizado a desplegar infraestructuras militares en Groenlandia en virtud del acuerdo de defensa firmado en 1951. Las nuevas bases, según las estimaciones, podrían contar con un estatus similar al de Pituffik.