El Ejército iraní ha avisado este miércoles de que está dispuesto a clausurar la navegación en el mar Rojo, además de mantener sus actuales restricciones en el estrecho de Ormuz, en caso de que Estados Unidos persista en el bloqueo decretado el lunes sobre este último paso estratégico, tras el fracaso de las conversaciones de paz entre Washington y Teherán celebradas el sábado en Islamabad, capital de Pakistán.
“Si el agresor y terrorista Estados Unidos quiere mantener su acción ilegal de un bloqueo naval en la región y generar inseguridad para barcos comerciales y petroleros iraníes, esto supondría un preludio de la violación del alto el fuego”, ha resaltado a través de un comunicado.
En este contexto, el jefe del Mando Central del Ejército de Irán, Alí Abdolahi, ha subrayado que, como represalia, “las poderosas Fuerzas Armadas iraníes no permitirán exportación o importación alguna a través del golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Rojo”, según ha informado la cadena pública iraní IRIB. “Irán actuará con fuerza para defender su soberanía e intereses nacionales”, ha zanjado.
Abdolahi no ha detallado el procedimiento que seguiría Teherán para materializar un eventual cierre del mar Rojo. No obstante, en ocasiones anteriores, los hutíes —aliados de Irán y dominantes en diversas zonas de Yemen, incluida la capital, Saná— han restringido el tránsito marítimo mediante operaciones militares, en respuesta a la ofensiva de Israel sobre la Franja de Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
Bloqueo estadounidense
Horas antes de estas advertencias, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) había afirmado haber bloqueado los puertos iraníes y “paralizado por completo” el comercio económico que “entra y sale” del país por vía marítima, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la imposición de un bloqueo al estrecho de Ormuz.
Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, que concluyeron sin avances, se desarrollaron pocos días después de que ambas partes acordaran el 8 de abril un alto el fuego de 15 días, con el objetivo de alcanzar un entendimiento que pusiera fin a la mencionada ofensiva. Esta se enmarca en el proceso de negociación entre Teherán y Washington para tratar de alumbrar un nuevo pacto nuclear, tras la retirada unilateral en 2018 de Estados Unidos del acuerdo firmado tres años antes.