Iván Cepeda desafía a la extrema derecha a un debate realmente democrático y sin agresiones

Iván Cepeda reta a la extrema derecha a un debate con reglas claras, sin agresiones, y defiende una agenda agraria en medio de alertas por su seguridad.

3 minutos

El candidato oficialista colombiano Iván Cepeda Europa Press/Contacto/Sebastian Barros

El candidato oficialista colombiano Iván Cepeda Europa Press/Contacto/Sebastian Barros

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

El aspirante del oficialismo colombiano para las elecciones de mayo, Iván Cepeda, ha lanzado un desafío público a la senadora Paloma Valencia y al abogado Abelardo De la Espriella, a quienes identifica como figuras de la "extrema derecha", para sostener un debate centrado en proyectos de país, alejado de falsedades y "agresiones" personales.

Cepeda ha insistido en que la disputa política debe trasladarse a un plano programático y de ideas. "Reto a la extrema derecha, a sus dos candidaturas (...) a que debatamos sobre propuestas de fondo, visiones de país y modelos de desarrollo y de equidad social", ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales, donde reclama un intercambio de argumentos y no de descalificaciones.

El candidato presidencial ha subrayado que Colombia atraviesa un momento decisivo, en el que se contraponen dos proyectos de nación. Ha descrito este escenario como una disyuntiva entre "profundizar el cambio social por la vida" o volver "un pasado de la acumulación rapaz que ha sumido al pueblo en la pobreza y la violencia", marcando así el contraste entre su propuesta y la de sus rivales.

En esta línea, Cepeda ha cuestionado el tono de la campaña de Valencia y De la Espriella y les ha pedido abandonar, según sus palabras, los ataques personales y las campañas de desprestigio. "Llegó la hora en la que vamos a pasar del cómodo ejercicio que han practicado la candidata Valencia y el candidato De la Espriella de calumniar, insultar y agredir, a debatir a fondo, al debate conceptual, argumentativo, estructurado, sobre ideas y propuestas", ha afirmado.

El representante del Pacto Histórico ha aclarado, además, que cualquier cara a cara deberá celebrarse bajo reglas pactadas de antemano. Ha detallado que será necesario acordar el formato, los temas a tratar, quiénes serán los moderadores y el lugar del encuentro. "No voy a prestarme a la manipulación mediática y a la política espectáculo", ha advertido, dejando claro que no aceptará debates condicionados por intereses ajenos al contenido.

Para asegurar esas garantías, Cepeda ha avanzado que su campaña nombrará un grupo de compromisarios encargado de negociar las condiciones con los equipos de sus adversarios. El propósito, ha recalcado, es que "este ejercicio político sea realmente democrático" y que el intercambio de posiciones permita a la ciudadanía conocer con claridad las propuestas en disputa.

Durante un acto público en Sumapaz, el candidato ha vinculado su programa con la defensa del campesinado y el impulso de las reformas agrarias en marcha, que considera fundamentales para las luchas rurales del país. Ha defendido que, tras años de políticas desfavorables para estas comunidades, Colombia comienza a mostrar avances en el ámbito agrario.

En ese contexto, ha adelantado que, de consolidarse un nuevo gobierno progresista, se promovería una "Revolución Agraria" que incremente la participación campesina en la definición del uso del suelo y en el ordenamiento territorial. También ha planteado avanzar en la creación de zonas de reserva campesina en San Bernardo, Pasca y Fusagasugá, con la intención de articular un corredor territorial que contribuya a proteger el páramo de Sumapaz y a reforzar la economía rural.

El llamamiento a un debate público se produce un día después de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, revelase que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos dispone de "datos reales y concretos" sobre un posible plan para atentar contra el candidato oficialista en la campaña de mayo.

Tras conocerse esa información, Cepeda ha anunciado que solicitará a las autoridades competentes detalles sobre este asunto, al que ha calificado de "seria" y "grave". No obstante, ha remarcado que "bajo ninguna circunstancia" renunciará a su labor política ni detendrá su campaña electoral, pese a las amenazas que se han hecho públicas.