El Ejecutivo japonés ha manifestado este viernes su “satisfacción” ante la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el Sáhara Occidental, en la que se avala que las partes continúen las conversaciones tomando como referencia el plan de autonomía marroquí y se recoge que una “verdadera autonomía” podría constituir “la solución más factible” para poner fin a la disputa.
Esta posición queda plasmada en una declaración conjunta suscrita por los ministerios de Asuntos Exteriores de Japón y Marruecos, tras una reunión por videoconferencia entre los titulares de ambas carteras, Toshimitsu Motegi y Naser Burita.
El documento, de cinco páginas y once puntos, alude al Sáhara Occidental únicamente en el primero de ellos, dedicado a la “cooperación política”, donde se precisa además que el país asiático “expresó su apoyo al secretario general de Naciones Unidas (António Guterres) y a su enviado personal para facilitar y llevar a cabo negociaciones basadas en la propuesta de autonomía de Marruecos (Staffan de Mistura), con vistas a lograr una resolución justa, duradera y mutuamente aceptable del conflicto”.
Del mismo modo, las autoridades niponas han instado a las dos partes implicadas a proseguir el diálogo “sin condiciones previas” y han reiterado su voluntad de “actuar, teniendo en cuenta su posición y la evolución actual de la situación, incluido a nivel diplomático y económico”.
La antigua colonia española fue ocupada por Marruecos en 1975, pese a la oposición del Frente Polisario, con el que se mantuvo un conflicto armado hasta 1991, fecha en la que se acordó un alto el fuego con el objetivo de organizar un referéndum de autodeterminación. Las discrepancias en torno a la confección del censo y a la posible inclusión de colonos marroquíes han impedido hasta ahora su celebración.
El actual proceso de diálogo se apoya en la resolución 2797, aprobada por el Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2025 a iniciativa de Estados Unidos. Este texto respalda por primera vez, al máximo nivel dentro de la ONU, el plan de autonomía de Marruecos como base de una solución negociada al conflicto.