El comandante general de la Policía de Bolivia, Mirko Sokol, ha alertado sobre el presunto empleo de artefactos explosivos en el marco de las movilizaciones y bloqueos de carreteras que se desarrollan en el país, en el contexto de la huelga indefinida impulsada por sindicatos y organizaciones sociales contra el presidente Rodrigo Paz.
En una comparecencia ante los medios, Sokol ha señalado que “Hay gente que está trayendo a nuestra ciudad (La Paz) artefactos explosivos, están elaborando armas caseras con la única intención de causar daño al personal de la Policía boliviana, pero también este daño se lo causa a los ciudadanos bolivianos”, al tiempo que ha informado de la detención de una persona por el traslado de explosivos supuestamente destinados a las protestas, entre ellos dinamita y mechas, fuegos artificiales o petardos.
El jefe policial ha insistido en que estos “artefactos” pueden “causar la muerte” no solo de “una persona” sino “de muchas”, y ha adelantado que, aunque los agentes no pretenden recurrir a la fuerza, “de ser necesario” actuarán “de manera progresiva, legal y bajo el principio de proporcionalidad”.
En este sentido, ha recalcado que “No es proporcionalidad el enfrentarnos con un gas lacrimógeno ante un artefacto explosivo que bien puede (...) generar heridas o muerte en cualquier ciudadano”, y ha pedido expresamente la “no generación de violencia” durante las manifestaciones y bloqueos.
Por su parte, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, ha descrito como “evidencia muy contundente” el hecho de que “mientras el Ejército y la Policía boliviana cuidan y evitan usar armas letales, personas que están en los bloqueos y marchas, de manera ilegal, están usando armas letales”.
Además, está previsto que este lunes columnas de simpatizantes del expresidente Evo Morales, procedentes del altiplano boliviano, avancen hacia la sede del Gobierno con el objetivo de exigir la renuncia de Paz a lo largo de la jornada.