Las fuerzas de seguridad de Estados Unidos han detenido este lunes a más de 60 personas, entre ellas numerosas personas veteranas del Ejército y sus familiares, durante una protesta contra la guerra de Irán en la que los participantes llegaron a ocupar el edificio de oficinas Cannon de la Cámara de Representantes, en Washington DC.
Según ha recogido el portal de noticias estadounidense The Hill, al menos 32 manifestantes fueron arrestados en el marco de esta acción, impulsada por varios colectivos de veteranos, entre ellos About Face, el Centro para la Conciencia y la Guerra (CCW, por sus siglas en inglés), Veteranos por la Paz, Defensa Común, la Coalición de Resistencia de Fayetteville, Familias Militares Hablan y 50501 Veteranos.
Durante la concentración, los asistentes portaron tulipanes rojos en recuerdo de los iraníes muertos en ataques de Estados Unidos --cerca de 3.500, según las autoridades iraníes-- y exhibieron pancartas con el lema “Fin a la guerra contra Irán”. Además, realizaron una ceremonia de plegado de banderas estadounidenses para honrar a los trece soldados norteamericanos fallecidos en el conflicto, entonando consignas contra la guerra antes de ser reducidos por los agentes y desalojados del edificio, tal y como se aprecia en varios vídeos difundidos en redes sociales.
La organización CCW explicó que los manifestantes reclamaban una reunión con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, para entregarle la bandera doblada y exigirle que se comprometiera a dejar de financiar la contienda. El colectivo denunció la detención de su director ejecutivo, el veterano de la guerra de Irak Mike Prysner, quien ha descrito el conflicto como “profundamente impopular” y “una crisis para la Administración (de Donald) Trump”.
“La guerra a la que me enviaron se cobró sin sentido la vida de miles de estadounidenses y un millón de iraquíes”, afirmó Prysner antes de ser arrestado, según un comunicado de CCW. “Al igual que los demás veteranos que me acompañan hoy, he pasado las últimas dos décadas deseando poder retroceder en el tiempo y negarme a ir. Los miembros de las Fuerzas Armadas tienen esa oportunidad ahora mismo”, añadió, recordando a los militares estadounidenses que “la objeción de conciencia es un derecho legal” y que la organización dispone de “asesores profesionales que lucharán para garantizar que se apruebe su solicitud y se evite su despliegue”.
“Me dejo arrestar para crear conciencia sobre esta opción, porque ahora es el momento. Esta guerra ya es profundamente impopular y representa una crisis para la Administración Trump. Más de 100 miembros de las Fuerzas Armadas ya han comenzado a presentar sus solicitudes de objeción de conciencia, pero si aún más se suman y algunos alzan la voz, tenemos una oportunidad real de agravar esta crisis para Trump de tal manera que lo obligue a retirarse de esta guerra”, continuó.
La movilización se ha desarrollado en la víspera de la expiración del alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos, Israel e Irán, cuya prórroga ha sido rechazada por Trump, que exige a Teherán un compromiso que limite su capacidad para desarrollar armamento nuclear. Como alternativa, el presidente estadounidense ha reiterado sus amenazas, advirtiendo de que “todo el país va a ser destruido” si la República Islámica no acepta sus condiciones.
En caso de que las autoridades iraníes aceptaran estas exigencias, la decisión podría formalizarse en Islamabad, sede prevista de una nueva ronda de conversaciones bilaterales. No obstante, por ahora Teherán no ha confirmado públicamente su participación en dicha cita.