El embajador de la Unión Europea en Marruecos, Dimiter Tzantchev, ha censurado el lanzamiento de cohetes llevado a cabo el martes por el Frente Polisario en Esmara, en el Sáhara Occidental, contra varias instalaciones militares marroquíes situadas en las inmediaciones de la localidad.
“El reciente ataque contra Esmara debe ser condenado. Este no es el momento para la escalada, sino para la negociación, conforme a la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU”, ha señalado en un mensaje publicado en redes sociales el representante del bloque comunitario en Rabat.
El diplomático ha aludido al plan de autonomía presentado por Marruecos para el Sáhara, que la citada resolución de Naciones Unidas define como “la solución más viable” al conflicto en la antigua colonia española, subrayando que es imprescindible para “alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable” que resulte a la vez “compatible con la Carta de Naciones Unidas”.
El Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS), brazo armado de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), asumió la autoría del bombardeo del martes contra varias posiciones marroquíes en las afueras de Esmara, donde al menos tres proyectiles impactaron en la zona.
La Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) denunció que “elementos” del Polisario atacaron “objetivos civiles” y afirmó que se trataba de un intento de “boicotear y sabotear los planes de paz de la comunidad internacional”.
Los ataques también han sido objeto de condena por parte del enviado especial de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, quien recalcó que “éste es un momento para el diálogo y las negociaciones, no para la escalada militar”.
“Esos ataques subrayan la urgente necesidad de volver al alto el fuego y negociar una solución política duradera y mutuamente aceptable para este conflicto”, manifestó el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, durante una rueda de prensa celebrada este jueves.
La antigua colonia española fue ocupada por Marruecos en 1975, pese a la resistencia armada del Frente Polisario, con el que mantuvo un conflicto bélico hasta 1991, año en el que ambas partes suscribieron un alto el fuego de cara a la organización de un referéndum de autodeterminación. Las discrepancias sobre el censo electoral y la posible inclusión de colonos marroquíes han impedido hasta ahora su celebración.
El actual proceso de negociación se articula en torno a la resolución 2797, aprobada por el Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2025 a iniciativa de Estados Unidos. El documento respalda por primera vez, al máximo nivel de la ONU, el plan de autonomía marroquí como base para una salida pactada al contencioso.