La Unión Africana ha reclamado al Ejecutivo de Somalia y a los principales líderes opositores que realicen un último intento para volver a la mesa de diálogo y encauzar la compleja crisis política que atraviesa el país, una situación que esta semana ha derivado en una ruptura total de relaciones entre las partes.
El presidente somalí, Hasan Sheij Mohamud, anunció el pasado viernes su intención de prolongar un año adicional su mandato, una decisión que sus detractores han calificado de inconstitucional y que supone el punto álgido de meses de fricciones entre el Gobierno federal y varias administraciones estatales. Estas autoridades regionales rechazan la celebración de elecciones directas en un territorio profundamente fragmentado, con estados que se niegan a reconocer la autoridad de Mogadiscio y sometido de forma constante a la amenaza de la violencia yihadista.
Ante este escenario, la Comisión de la Unión Africana, máximo órgano ejecutivo de la organización, ha advertido este sábado "contra el afianzamiento de posiciones divergentes e insta a todos los actores políticos a que se comprometan de inmediato a un diálogo político inclusivo y sustantivo mediante la negociación genuina, el compromiso mutuo y el estricto respeto al orden constitucional".
En su comunicado, "La Comisión reafirma su firme compromiso con la plena aplicación de su mandato en Somalia, incluso a través de la AUSSOM, y elogia la continua labor de facilitación de las Naciones Unidas, la Unión Africana y los socios bilaterales", subrayando el papel de estos actores en el acompañamiento del proceso somalí.
Por último, el organismo "alienta a mantener una colaboración diplomática internacional coordinada y sostenida con el fin de reconciliar las diferencias políticas existentes en Somalia", insistiendo en que solo una implicación conjunta y prolongada de la comunidad internacional permitirá reducir las tensiones y evitar un colapso institucional.