El secretario general del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG), Jasem Mohamed Albudaiwi, expresó este miércoles su “enérgica condena y denuncia” frente a las “falsas e inaceptables acusaciones” lanzadas por el Ministerio de Exteriores iraní. Teherán había difundido horas antes un comunicado en el que censuraba la supuesta “connivencia” de Emiratos Árabes Unidos (EAU) con “partes hostiles” a la República Islámica, mientras alardeaba de “moderación” y negaba haber atacado territorio emiratí.
En una nota oficial difundida por el propio Consejo, Albudaiwi traslada “la más enérgica condena y denuncia” a “las falsas e inaceptables acusaciones formuladas en el texto emitido por el Ministerio de Exteriores de Irán en relación con Emiratos Árabes Unidos”.
Según el comunicado, “estas afirmaciones engañosas constituyen una extensión de la escalada y la provocación adoptadas por Irán hacia los países de la región”, al tiempo que el CCG reprocha a Teherán haber “persistido en sus brutales ataques contra el territorio de EAU” y mantener “sus flagrantes intentos de distorsionar los hechos, en flagrante violación de todas las normas y leyes internacionales”.
El secretario general sostiene que el “contenido de la declaración iraní refleja una clara determinación de avivar las tensiones y desestabilizar la seguridad y la estabilidad regionales”, lo que, a su juicio, confirma una actitud “hostil” de la República Islámica que “amenaza la seguridad de la región y la paz de sus pueblos”.
Albudaiwi subraya además que todos los Estados que integran el Consejo —Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar— se alinean con Abu Dabi y “apoyan todas las medidas que adopten para preservar su seguridad, estabilidad y soberanía”, remarcando que la seguridad de Emiratos “es parte integral de la seguridad colectiva” del bloque.
La respuesta del Consejo del Golfo llega tras el mensaje difundido a última hora del miércoles por el Ministerio de Exteriores iraní, en el que el departamento dirigido por Abbas Araqchi condenó las “acciones destructivas de los gobernantes de Abu Dabi en connivencia con las partes hostiles contra la República Islámica de Irán, incluyendo el hecho de seguir albergando sus bases y equipos militares” y alertó de “las peligrosas consecuencias de esta situación para la paz y la estabilidad regionales”.
En ese texto, la diplomacia iraní sostuvo que “las autoridades de Abu Dabi han cooperado visiblemente con el agresor estadounidense”, en referencia al despliegue militar de Estados Unidos en la zona y al bloqueo del estrecho de Ormuz. Para Teherán, esa presunta coordinación emiratí se enmarca en “un enfoque contrario al principio de buena vecindad, que viola los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y amenaza la seguridad y los intereses nacionales de Irán”.
“A pesar de ello, la República Islámica de Irán ha demostrado la máxima moderación, actuando con responsabilidad y respetando el bien común de la región”, defendió el Ministerio, rechazando igualmente “las falsas afirmaciones de Abu Dabi sobre el supuesto lanzamiento de misiles y drones iraníes contra Emiratos Árabes Unidos”. Las autoridades emiratíes habían denunciado el lunes un ataque contra una infraestructura petrolera en Fuyaira y otro contra un buque relacionado con la petrolera Abu Dhabi National Oil Company (ANDOC) que navegaba por el estrecho de Ormuz.
Frente a estas acusaciones, la cartera de Araqchi recalcó que el “objetivo exclusivo” de las “acciones defensivas de las Fuerzas Armadas” iraníes era “repeler las hostilidades de Estados Unidos” y no golpear a Emiratos. No obstante, instó a Abu Dabi a “abstenerse de seguir colaborando” con “Estados Unidos y el régimen sionista”, y advirtió de que Teherán “no escatimará esfuerzos para adoptar las medidas necesarias y apropiadas para defender sus intereses y su seguridad nacional”.