El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha arremetido contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al que ha descrito como “desquiciado mental” por sus actuaciones militares frente a Venezuela e Irán, así como por el bloqueo a Cuba y las sanciones impuestas a Nicaragua, que en la última ronda han alcanzado directamente a dos de los hijos del dirigente nicaragüense.
Durante un acto institucional por el Día Nacional de la Paz, Ortega ha exigido al inquilino de la Casa Blanca que “termine de una vez con todas con la política terrorista que aplican los gobernantes norteamericanos”. A su juicio, “El presidente de Estados Unidos dice que es un hombre de la paz, hasta el Nobel de la Paz estuvo peleando. Es un problema, diríamos, de desquiciamiento mental”.
El mandatario ha insistido en que “Como decimos aquí, no está en sus cinco sentidos, y el presidente de una potencia como esa, que no está en sus cinco sentidos, va a acabar con su pueblo, está acabando con su pueblo y está acabando con la paz y la estabilidad del mundo”, y le ha instado a que “ponga a prueba sus palabras en favor de la paz”.
En su intervención, Ortega ha reclamado a Washington que “Ponga ya fin a la guerra contra el pueblo de Irán, ponga ya fin al bloqueo contra Cuba, ponga fin a las sanciones contra Venezuela y regrese al presidente, Nicolás Maduro, a su país”. Según ha defendido, “Tiene que dar pasos a favor de la paz. No es con palabras de que él ama la paz, es con acciones que tiene que asegurar que es amante de la paz”.
El dirigente sandinista ha subrayado que la sociedad nicaragüense “coincide” con Trump cuando este se declara partidario de la paz. “Todos somos amantes de la paz. Los pueblos son amantes de la paz. Las guerras no traen más que dolor, dolor y más dolor. La paz trae estabilidad, combate a la pobreza, crea condiciones para la inversión, para el trabajo, para la educación, para la salud”, ha señalado, contraponiendo los efectos de la guerra y de la paz.
Ortega ha criticado además que el presidente estadounidense “cree que puede hacer cualquier cosa, cualquier barbaridad”. A modo de ejemplo, ha mencionado que “Puso en TikTok una imagen donde él está con el traje de Cristo y está curando. ¿A cuántos ha curado? El pueblo norteamericano y los pueblos del mundo le van a pasar la cuenta para saber a cuántos ha asesinado. No ha salvado a nadie”.
En su discurso, ha advertido de que Trump “Se siente una potencia tan grande que puede desbaratar cualquier país. Amenaza con desbaratar a Cuba, de repente también nos amenaza a los nicaragüenses”, para luego rememorar episodios históricos de Nicaragua frente a la injerencia estadounidense, citando el liderazgo del revolucionario Augusto Sandino, quien “dio la batalla” al frente de fuerzas formadas por “campesinos descalzos”.
Ortega ha recordado que “En ocho años no lograron derrotar a Sandino y no les quedó más camino que retirarse derrotados de Nicaragua”, y ha llamado a “luchar por la paz, luchar por la reconciliación, luchar por el entendimiento entre los hermanos de nicaragua y entre los pueblos del mundo”. En su opinión, es necesario “Luchar para que desaparezcan las guerras que hoy tienen en una crisis a todos los países, incluyendo a Estados Unidos”.
Por este motivo, ha exigido a la Administración estadounidense que “suspenda las sanciones que tienen en contra de muchos países, Cuba, Venezuela, Nicaragua, la lista es larga”, argumentando que se trata de medidas que “sencillamente atentan contra la vida de los ciudadanos, contra la soberanía de los pueblos, contra las leyes internacionales”. A su entender, “Han sancionado a tantos nicaragüenses que andan buscando a quién sancionar. ¿Con qué autoridad?”.
El copresidente nicaragüense ha remarcado igualmente que “Estados Unidos tiene una deuda con Nicaragua” desde que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) condenó a Washington por “actos de terrorismo en Nicaragua” durante la guerra civil de los años 80. Por ello, ha sostenido que el Gobierno norteamericano “No está para estar aplicando sanciones contra Nicaragua” y ha insistido en que “la deuda está activa”. Para concluir, ha reclamado: “Paga, paga, paga, y no andes matoneando y sancionando a los pueblos del mundo”.