Abú Bilal al Mainuki, conocido como “Abú Mainok” y cuya muerte fue anunciada este sábado por los presidentes de Estados Unidos y Nigeria, había pasado en febrero de este año a ser considerado el “número dos” mundial del Estado Islámico, tras varios años dirigiendo la estructura financiera del grupo yihadista en la franja del Sahel.
Desde 2023, Al Mainuki figuraba en la lista internacional de terroristas sancionados por Estados Unidos como Abú Bakr ibn Muhamad ibn Al Mainuki, nacido en 1982 en la ciudad de Mainok, en el estado nigeriano de Borno, y era descrito como “un alto líder” de Al Furqan, una de las redes de financiación más relevantes del Estado Islámico en África.
Esta oficina, Al Furqan, tenía la misión de “redistribuir” aproximadamente la mitad de los recursos obtenidos por Estado Islámico - Provincia del África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés) hacia otras provincias menores bajo su paraguas en Malí, Burkina Faso, Níger y Chad, garantizando así el flujo de dinero entre las distintas ramas regionales.
Tras el anuncio de Donald Trump y Bola Tinubu sobre la muerte del dirigente yihadista en una operación conjunta contra un complejo del grupo en la zona del lago Chad, el Ejército de Nigeria ha detallado el papel que desempeñaba “Abú Mainok” en la cúpula de la organización. “En febrero de 2026”, según los militares, “Mainuki podría haber sido ascendido al puesto de Jefe de la Dirección General de Estados, lo que lo convertiría en el segundo líder de mayor rango dentro de la jerarquía global del Estado Islámico”, solo por detrás del actual máximo responsable, Abu Hafs al Hashimi al Qurashi.
El mando nigeriano ha subrayado su trayectoria como “emir” de la oficina Al Furqan y le atribuye haber “supervisado operaciones vinculadas a Estado Islámico en el Sahel y África Occidental, incluyendo ataques contra civiles, en particular contra comunidades étnicas y religiosas minoritarias”.
Además, el Ejército recuerda que “el líder terrorista también mantuvo vínculos operativos desde hace mucho tiempo ISWAP y estaba relacionado con el secuestro de más de 100 niñas en Dapchi en 2018”, así como que, entre marzo de 2015 y principios de 2016, “facilitó el traslado de combatientes a Libia en apoyo de las operaciones de Estado Islámico en el norte de África”.
Según ha indicado Bola Tinubu, junto a Abú Mainok murieron “varios de sus lugartenientes” en el ataque. Por su parte, Trump ha destacado en la red Truth Social el alcance del golpe: “Abu Bilal al Mainuki, segundo al mando de Estado Islámico a nivel mundial, creía que podía esconderse en África, pero no sabía que contábamos con fuentes que nos mantenían informados de sus movimientos”.
El presidente estadounidense ha agradecido públicamente la cooperación del Gobierno de Nigeria en la ofensiva y ha asegurado que, a partir de ahora, las capacidades operativas del grupo yihadista quedan “muy mermadas”. “Ya no volverá a aterrorizar a los pueblos de África ni a ayudar a planificar operaciones contra los estadounidenses”, ha concluido.