Las autoridades rusas han acusado este domingo a Ucrania de lanzar de nuevo un dron contra la central nuclear de Zaporiyia, bajo control de Moscú, apuntando en esta ocasión a la subestación de Raduga.
Según ha comunicado la propia planta en sus redes sociales, el aparato fue interceptado y abatido en las cercanías del complejo nuclear, sin que llegara a producirse ninguna explosión ni se registraran daños materiales. “Los especialistas están trabajando en el lugar”, ha explicado.
Además, se han registrado ataques de artillería ucraniana contra el taller de transportes de la central, que tampoco han provocado víctimas. No se declaró ningún incendio, aunque sí se han producido desperfectos en la cubierta del edificio y en varios autobuses empleados para el desplazamiento del personal, así como roturas en las ventanas de la zona de comunicación contigua.
La dirección de la planta ha subrayado que la central nuclear sigue funcionando con normalidad. “No ha habido ninguna violación de las condiciones de funcionamiento seguro. Todos los parámetros están bajo control. Los niveles de radiación de la central y de la zona vigilada están dentro de los límites normales”, ha señalado.
La instalación ha advertido de que es el segundo día consecutivo en el que se producen ataques contra la central de Zaporiyia y ha recordado que “es la mayor central nuclear de Europa”. “Es inaceptable desde el punto de vista de la seguridad nuclear y de la radiación”, ha reprochado.
Avance ruso en la zona de Konstantinovka
En paralelo, el presidente de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, ha anunciado progresos de las fuerzas rusas al sur y al oeste de Konstantinovka, una localidad estratégica que sigue bajo control ucraniano.
“En el sur las unidades rusas están ampliando su zona de control desde Ilyinovka y hay intensos combates también en la zona de Dolgaya Balka. En la propia Konstantinovka las tropas rusas están avanzando en la parte occidental de la ciudad”, ha publicado en redes sociales, detallando que los enfrentamientos continúan igualmente en el área industrial y en las inmediaciones de la estación ferroviaria.
El propio Pushilin ya había asegurado el pasado jueves que las fuerzas rusas están rodeando Konstantinovka.