Las autoridades rusas que mantienen el control de la central nuclear de Zaporiyia han informado este sábado de la caída de un dron procedente de Ucrania en las proximidades del complejo atómico.
Según ha indicado la propia planta en sus canales oficiales, “Un vehículo aéreo no tripulado ucraniano se ha estrellado cerca de las unidades de generación de la central. El dron no ha detonado”.
La central sostiene que esta acción supone un ataque directo contra la mayor instalación nuclear de Europa y “cruza todas las líneas rojas” en un “acto de terrorismo nuclear y locura irresponsable”.
En el comunicado se precisa que el incidente no ha provocado heridos ni daños en la infraestructura y que equipos técnicos especializados ya se encuentran sobre el terreno para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido.
La planta asegura que mantiene sus operaciones con total normalidad, dentro de los estándares de seguridad establecidos y “bajo estricto control”. Asimismo, subraya que “Los niveles de radiación en la central y en la zona de observación están dentro de los límites normales”.
Por el momento, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) no ha difundido ninguna nota específica sobre este suceso.