Varios senadores republicanos de Estados Unidos han mostrado este sábado su frontal oposición al posible acuerdo que Washington e Irán podrían hacer público en las próximas horas, al considerar que supondrá un serio revés para la seguridad de Israel.
El senador Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump y a quien se atribuye el impulso del pacto, ha alertado de que “Con el tiempo será una pesadilla para Israel”. A su juicio, el entendimiento sería la consecuencia directa de la incapacidad de garantizar la protección del estrecho de Ormuz frente al “terrorismo iraní”.
Graham ha subrayado que “Irán sigue teniendo la capacidad de destruir importante infraestructura petrolera del Golfo”, lo que a su entender llevará a que “Irán será percibido como la fuerza dominante”. En esa línea, ha recalcado que “Esta combinación de un Irán (...) capaz de aterrorizar el Estrecho a perpetuidad y la capacidad de infligir daños a la infraestructura petrolera (...) es un giro drástico en el equilibrio de poder en la región y con el tiempo será una pesadilla para Israel”.
El también senador republicano Roger Wicker ha coincidido en sus críticas y ha puesto el foco en el posible alto el fuego contemplado en el acuerdo. Así, ha señalado que “el alto el fuego de 60 días que se rumorea, y que creo que Irán no cumplirá de buena fe, va a ser un desastre”. Además, ha lamentado que “¡Todo lo conseguido en la Operación Furia Épica habrá sido para nada!”, en alusión al nombre oficial de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada el 28 de febrero.
Wicker considera que el desenlace de estas conversaciones “definirá” el legado político de Trump y ha pedido al mandatario que “acabar lo que empezó”. Según ha recordado, “Su instinto ha sido terminar el trabajo que empezó en Irán, pero está mal aconsejado para llegar a un acuerdo que no vale ni lo que el papel en el que se escriba”, declaración que realizó el viernes, cuando también avisó de que el pacto con el “régimen islamista” de Irán “podría ser percibido como una debilidad”.