El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cargado este sábado contra el juez federal Christopher Cooper después de que este decidiera suspender los planes de su Administración para acometer una amplia remodelación del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, una resolución que el dirigente interpreta como políticamente motivada y que, a su entender, pone en riesgo el porvenir del organismo cultural.
En un mensaje difundido en su red Truth Social, Trump ha comunicado además que se desentiende del proyecto y ha pronosticado que el centro se encamina hacia una situación crítica. “El Centro Kennedy está roto, es inseguro y está en bancarrota”, ha asegurado, subrayando a continuación que la entidad “ha estado así durante muchos años”.
El exmandatario ha sostenido que su propuesta buscaba modernizar el complejo para situarlo como referencia en el ámbito de las artes escénicas y ha reiterado que “habría invertido (su) tiempo y dinero para hacer que el centro vuelva a ser grande”. “De hecho, mucho más grande de lo jamás fue”, ha añadido.
Trump ha dirigido sus reproches de forma particular contra la resolución dictada por Cooper, a quien responsabiliza de frenar un proyecto que, según él, resultaba clave para asegurar la sostenibilidad futura del recinto. “Un juez federal corrupto y con muchos intereses contrapuestos dijo que no debería permitirse invertir mi tiempo y dinero”, ha denunciado.
También ha rechazado el criterio judicial que impide incorporar su apellido a la denominación oficial del centro, una iniciativa que, ha explicado, contaba con el visto bueno de la cúpula de la institución. “El juez Cooper también declaró que la prestigiosa Junta del Centro no estaba autorizada a añadir el nombre Trump”, ha señalado.
El dirigente republicano ha recalcado que el plan de reforma exigía una inyección económica de gran envergadura y ha advertido de que, sin esa aportación, el panorama del Kennedy Center se deteriorará de forma notable. “Cientos de millones de dólares de mi tiempo y dinero serán necesarios para su exitosa reencarnación”, ha indicado, antes de augurar que el complejo “colapsará, tanto estructural como financieramente”.
En el mismo texto, Trump ha lanzado ataques personales contra el magistrado y su esposa, la abogada Amy Jeffress. “El juez Cooper y su esposa, Amy Jeffress, deberían avergonzarse”, ha declarado, insistiendo en sus reproches al poder judicial y manteniendo que el juez, “al igual que muchos otros jueces corruptos” relacionados con causas que le afectan, “debería ser destituido”.
El presidente ha aprovechado igualmente la publicación para criticar la programación artística prevista con motivo de las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos y ha defendido que la conmemoración debería articularse en torno a un gran acto de carácter patriótico. En esta línea, ha rechazado la participación de “cantantes sobrevalorados que nadie quiere escuchar” y cuya música, según ha afirmado, es “aburrida”.
Las palabras de Trump se conocen un día después de que Cooper detuviera los planes de reforma del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas y ordenara revertir varias decisiones adoptadas por la actual dirección, entre ellas el uso del nombre de Trump en la institución, al considerar que esas medidas van más allá de las atribuciones legales de la junta directiva.