El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha defendido este miércoles el incremento previsto del presupuesto para el nuevo salón de baile de la Casa Blanca, alegando que responde a "estudios exhaustivos" que concluyen que el espacio debe contar con "el doble de tamaño y una calidad mucho mayor" para acoger los próximos actos oficiales.
"El único motivo del cambio en el coste es que, tras estudios exhaustivos, se determinó que tendrá aproximadamente el doble de tamaño y una calidad mucho mayor que la propuesta original, la cual no habría sido suficiente para albergar los eventos, reuniones e incluso futuras investiduras necesarias", ha argumentado, insistiendo en que el diseño inicial se había quedado corto para las necesidades previstas.
Trump ha precisado que el salón de baile, que "se está construyendo rápidamente en el lado este de la Casa Blanca", no superará los 400 millones de dólares, una cifra cercana al doble del presupuesto contemplado en un principio. "¡Será magnífico, seguro y protegido!", ha proclamado en su plataforma de redes sociales, subrayando que el proyecto busca reforzar tanto la funcionalidad como la seguridad del recinto.
El dirigente norteamericano ha recalcado que "este cambio era necesario" y que la modificación ya se había decidido hace "mucho tiempo", reprochando a los medios de comunicación, a los que ha tildado de "noticias falsas", que no informaran de este ajuste y que, en su lugar, hayan presentado la operación como un mero sobrecoste injustificado.
"En realidad, ¡se está terminando antes de lo previsto y por debajo del presupuesto!", ha sostenido Trump, que en los últimos días ha aprovechado su intervención en la cena de corresponsales para volver a justificar la construcción de este salón y su relevancia para futuros eventos presidenciales.
Paralelamente, dos comisiones del Senado controladas por los republicanos registraron este lunes una petición de financiación de 70.000 millones de dólares para impulsar nuevas leyes migratorias, que incluye una partida de mil millones de dólares susceptible de destinarse al refuerzo de las medidas de seguridad vinculadas al esperado salón.
Estas cifras forman parte de un proyecto de ley sobre inmigración que los republicanos prevén sacar adelante con sus votos, con el objetivo de reforzar la seguridad, también en el perímetro de la Casa Blanca, donde se enmarca el plan de modernización del ala este, el área en la que está prevista la construcción del nuevo salón de baile.