El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha comunicado este miércoles que Hungría ha restituido los activos que se incautó al banco estatal ucraniano Oschadbank a comienzos de marzo de este año. Aquel episodio supuso un nuevo choque diplomático entre Kiev y Budapest, entonces bajo el mando de Viktor Orbán, ahora a las puertas de abandonar el poder.
“Un paso importante en las relaciones con Hungría: hoy se devolvieron los fondos y objetos de valor de Oschadbank que fueron incautados por los servicios especiales húngaros en marzo de este año”, ha aplaudido el mandatario en redes sociales.
Zelenski ha subrayado que “tanto los fondos como los objetos de valor están de vuelta en territorio ucraniano en su totalidad” y ha expresado su gratitud hacia Hungría por el nuevo “enfoque constructivo y este paso civilizado” en la gestión de este caso.
A principios de marzo, las autoridades ucranianas denunciaron la retención ilegal de varios empleados de esta entidad financiera cuando atravesaban territorio húngaro procedentes del Raiffeisen Bank Austria, en Viena, de donde habían retirado 40 millones de dólares, 35 millones de euros y alrededor de nueve kilos de oro.
Tras la expulsión de estas siete personas, Ucrania acusó a Hungría de “chantaje”, después de que condicionara la devolución de dichos activos a la reapertura del oleoducto Druzhba, la principal ruta de suministro de crudo ruso hacia este y otros países de Europa central, como Eslovaquia.
El Ejecutivo húngaro emitió una resolución específica para custodiar de forma excepcional estos fondos mientras se desarrollaba la investigación sobre las circunstancias del caso. No obstante, tras la derrota en las urnas de Orbán el pasado 12 de abril frente a Péter Magyar, se había generado la expectativa de un giro en la postura de las nuevas autoridades.