Crisis de Ceuta: Sánchez se reúne con parte de su gobierno por videoconferencia y se compromete a seguir utilizando todos los resortes y recursos del Estado

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha celebrado este viernes una reunión telemática de coordinación con cuatro ministros y el 'número dos' de Exteriores para estudiar la situación en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos registrada la pasada semana, así como para valorar medidas que aceleren la recuperación de la normalidad en la ciudad autónoma. En la videoconferencia han participado las titulares de Defensa, Margarita Robles; de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; y de Juventud e Infancia, Sira Rego, además del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y del secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, Diego Martínez, quien ha intervenido en sustitución del ministro José Manuel Albares, de viaje oficial en Colombia. Tal y como ha señalado Moncloa, durante el encuentro el presidente y los miembros del Ejecutivo han hecho balance de la situación en Ceuta para revisar las actuaciones ya en marcha y “poner en marcha nuevas medidas destinadas a auxiliar a los migrantes que aún están en la ciudad autónoma y reforzar las garantías de seguridad y bienestar de la población ceutí”. El Ejecutivo ha reiterado su compromiso de “seguir utilizando todos los resortes y recursos del Estado que sean necesarios para garantizar que, en el menor tiempo posible, Ceuta y su ciudadanía recuperen la total normalidad”

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su última comparecencia pública, tras su despacho con el Rey Felipe VI, en el Palacio Real de la Almudaina. Foto: Europa Press.
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Pedro Sánchez ha reaparecido hoy, nueve días después de que emergiera la avalancha migratoria de Ceuta. Lo ha hecho desde Lanzarote y por videoconferencia, en una reunión de coordinación con varios de sus ministros para abordar la situación de la ciudad autónoma, ocho días después de la entrada masiva de personas desde Marruecos y después de varias jornadas en las que el presidente había mantenido un perfil público mucho más bajo que otros actores políticos e institucionales.

En dicha reunión han participado la ministra de Defensa, Margarita Robles; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y el secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales. Rego viajará además este viernes a Ceuta para mantener reuniones con el presidente de la ciudad, Juan Vivas, el delegado del Gobierno y organizaciones vinculadas a la protección de la infancia. 

La convocatoria ha supuesto la primera aparición de Sánchez vinculada directamente a la crisis en varios días, más allá de la actividad desarrollada por los ministerios implicados. Su decisión coincide con una nueva jornada de presión parlamentaria sobre el Ejecutivo y con un escenario en el que el presidente de Ceuta ha vuelto a reclamar públicamente una mayor atención de La Moncloa.

Este viernes, la vicepresidenta del Partido Popular Europeo, la española Dolors Montserrat, ha desvelado que el Gobierno no ha solicitado más recursos a la UE ante la crisis migratoria de Ceuta. 

La reunión

 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha celebrado este viernes una reunión telemática de coordinación con cuatro ministros y el 'número dos' de Exteriores para estudiar la situación en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos registrada la pasada semana, así como para valorar medidas que aceleren la recuperación de la normalidad en la ciudad autónoma.

En la videoconferencia han participado las titulares de Defensa, Margarita Robles; de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; y de Juventud e Infancia, Sira Rego, además del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y del secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, Diego Martínez, quien ha intervenido en sustitución del ministro José Manuel Albares, de viaje oficial en Colombia.

Tal y como ha señalado Moncloa, durante el encuentro el presidente y los miembros del Ejecutivo han hecho balance de la situación en Ceuta para revisar las actuaciones ya en marcha y “poner en marcha nuevas medidas destinadas a auxiliar a los inmigrantes que aún están en la ciudad autónoma y reforzar las garantías de seguridad y bienestar de la población ceutí”.

El Ejecutivo central ha reiterado su compromiso de “seguir utilizando todos los resortes y recursos del Estado que sean necesarios para garantizar que, en el menor tiempo posible, Ceuta y su ciudadanía recuperen la total normalidad”.

Sin llamadas de Sánchez

Antes de esta reunión, Vivas ha asegurado este viernes, en una entrevista, que Sánchez no le ha llamado durante estos días para interesarse por la situación de la ciudad. La afirmación adquiere especial relevancia por la relación institucional que ambos habían mantenido antes de esta crisis y porque el presidente ceutí ya había mantenido contacto directo con el jefe del Ejecutivo durante los primeros momentos de la emergencia.

De hecho, el pasado 30 de julio Sánchez sí habló con Vivas después de la entrada masiva. Según informó entonces Interior, el presidente del Gobierno aseguró al dirigente ceutí que el Ejecutivo estaba trabajando en la crisis. 

La diferencia entre aquella primera conversación y la afirmación realizada ahora por Vivas sobre la ausencia de nuevas llamadas forma parte de la fotografía política de una crisis que ha ido adquiriendo una dimensión cada vez mayor.

Reunión por videoconferencia

La reunión de este viernes se celebra desde la residencia oficial de La Mareta, en Lanzarote, donde el presidente se encuentra de vacaciones.

El formato elegido es telemático. No se trata, por tanto, de una nueva visita del presidente a Ceuta, sino de una reunión de coordinación desde su lugar de descanso con los ministros directamente relacionados con la respuesta a la crisis. 

El encuentro se produce además después de la visita de Sánchez a la ciudad autónoma de la semana pasada, cuando se desplazó a Ceuta y mantuvo reuniones con Vivas, Marlaska y responsables de los dispositivos desplegados en la frontera.

Desde entonces, el protagonismo político se ha desplazado hacia otros escenarios.

Juan Vivas compareció ante la comisión LIBE del Parlamento Europeo. El Rey Felipe VI recibió al presidente ceutí en el Palacio de Marivent. El Partido Popular ha reclamado explicaciones parlamentarias y ha llevado la crisis al debate europeo. Los sindicatos policiales han continuado denunciando la situación de los agentes y la falta de medios.

La reunión convocada por Sánchez devuelve ahora al presidente del Gobierno a la primera línea institucional de la crisis.

La llamada que Vivas dice no haber recibido

La afirmación de Vivas sobre la ausencia de llamadas de Sánchez introduce otro elemento en la relación entre La Moncloa y el Gobierno de Ceuta.

El presidente ceutí ha sido durante los últimos años uno de los interlocutores institucionales habituales del jefe del Ejecutivo en cuestiones relacionadas con la ciudad autónoma. De hecho, Sánchez se puso en contacto con Vivas en febrero de este mismo año para trasladarle su apoyo ante la situación de presión migratoria que atravesaba entonces la ciudad. 

Durante la crisis actual, ambos dirigentes sí mantuvieron una conversación el 30 de julio. Vivas trasladó entonces a Sánchez la gravedad de la situación después de la entrada masiva de personas a nado desde Marruecos y el presidente del Gobierno le comunicó que el Ejecutivo ya estaba trabajando en el asunto. 

Ahora, según ha manifestado Vivas públicamente, aquella comunicación no habría tenido continuidad mediante nuevas llamadas personales del presidente durante los días posteriores.

La diferencia no es menor en términos institucionales: mientras el Gobierno de Ceuta afronta las consecuencias de la entrada masiva, la interlocución directa entre ambos presidentes ha quedado reducida, según el relato de Vivas, a aquella primera conversación.

El Rey recibió a Vivas en Marivent

La otra imagen institucional que ha marcado la crisis esta semana fue la reunión de Felipe VI con Juan Vivas en Marivent este pasado jueves durante al menos hora y media. 

El encuentro permitió al presidente ceutí trasladar directamente al jefe del Estado la situación de la ciudad después de la entrada masiva.

En este sentido, el diario OK Diario afirma que, el Gobierno no autorizó el desplazamiento de Felipe VI a Ceuta durante los primeros días de la crisis, dado las implicaciones de política exterior y como una visita de esta naturaleza afectaba a las relaciones con Marruecos.

La cuestión en sí adquiere relevancia política por el momento en que se produjo, mientras el jefe del Estado ha seguido manteniendo contacto directo con el presidente ceutí mientras el Gobierno central mantenía su actividad a través de los ministerios implicados y Sánchez permanecía en Lanzarote.

La seguridad de La Mareta entra también en escena

En paralelo a la crisis de Ceuta, la situación de seguridad del presidente durante sus vacaciones ha adquirido protagonismo después de una información publicada este viernes por La Razón.

El diario asegura que se han endurecido las medidas de seguridad en La Mareta y que las personas que acceden al recinto para mantener reuniones con Sánchez deben entregar previamente sus teléfonos móviles. La información atribuye esta decisión a fuentes conocedoras del dispositivo de seguridad. 

Según La Razón, la medida pretende evitar riesgos de espionaje electrónico durante los encuentros del presidente en un contexto de especial sensibilidad por la crisis con Marruecos. El diario relaciona además el refuerzo con los antecedentes del caso Pegasus y con la situación de seguridad derivada de la crisis migratoria de Ceuta. 

La información coincide temporalmente con la reunión que Sánchez mantendrá este viernes con sus ministros para analizar precisamente la evolución de la situación en Ceuta.

El PP pide explicaciones y el Gobierno responde con cuatro comparecencias

La presión parlamentaria constituye otro de los frentes abiertos. El Partido Popular ha solicitado que se habilite el mes de agosto para que puedan celebrarse comparecencias de miembros del Gobierno y exigir explicaciones sobre la crisis. La Mesa del Senado aborda este viernes la petición de los populares para habilitar varias comisiones durante el periodo extraordinario. 

El Ejecutivo, por su parte, ha reaccionado, de modo que, este viernes presenta las solicitudes de comparecencia, a petición propia, de cuatro ministros: Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares y Félix Bolaños.

Según informa Europa Press, Robles comparecerá el 25 de agosto; Bolaños, el 27; y Marlaska y Albares, el 28 de agosto, ante las comisiones correspondientes, prácticamente en la recta final de las vacaciones de verano. El Ejecutivo justifica la decisión en la necesidad de informar sobre la gestión de la crisis dentro de las competencias de cada departamento y argumenta que las comparecencias se producirán en el Congreso para evitar duplicidades con las iniciativas planteadas en el Senado. 

El movimiento tiene una doble lectura institucional: el Gobierno acepta someter a explicación parlamentaria la actuación de cuatro de sus ministros, pero lo hace mediante comparecencias a petición propia y en el Congreso, donde la Cámara tiene prevalencia constitucional sobre el Senado en esta materia, informa Europa Press. 

Marlaska, Robles, Albares y Bolaños tendrán que explicar cuatro dimensiones de la crisis

La elección de los cuatro ministros no es casual.

Marlaska deberá explicar la actuación del Ministerio del Interior y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Robles tendrá que informar sobre la intervención de Defensa y el papel desempeñado por las Fuerzas Armadas durante la crisis, y entre ellos el papel del CNI.

Albares deberá abordar la dimensión exterior del conflicto, incluida la relación con Marruecos y la respuesta internacional.

Y Bolaños comparecerá en su condición de ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes para explicar las cuestiones vinculadas a la coordinación política e institucional del Ejecutivo.

Una semana después, la crisis sigue abierta

La reunión de Sánchez de este viernes llega cuando se cumple algo más de una semana desde la entrada masiva de personas desde Marruecos.

La situac ión sobre el terreno ha cambiado respecto a los primeros momentos, pero las consecuencias siguen condicionando la actividad de las administraciones. Las fuerzas de seguridad mantienen el despliegue y la atención a los menores (4.800, según la asociación de vecinos de la barrida de El Príncipe) continúa siendo uno de los principales problemas de gestión para las autoridades ceutíes. 

Hoy, Sira Rego se desplazará hoy a la ciudad para ocuparse específicamente de esta última cuestión. Su agenda incluye reuniones con Vivas, el delegado del Gobierno y organizaciones de protección de la infancia. (El País)

Mientras tanto, el debate político ha adquirido una dimensión europea después de la comparecencia de Vivas ante LIBE y de la intervención del comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner.

La crisis también ha abierto un debate sobre la seguridad de la frontera exterior de la Unión, el papel de Marruecos y la capacidad de Ceuta para absorber una presión migratoria de estas dimensiones.