Víctimas del accidente ferroviario de Adamuz se han concentrado este miércoles frente al Congreso de los Diputados para exigir “justicia y verdad” y rendir tributo a los fallecidos con la colocación de 47 sillas vacías —46 por el siniestro en la localidad cordobesa y una por Gelida— identificadas con los nombres de cada una de las personas que viajaban en los trenes siniestrados.
Coincidiendo con el arranque del Pleno, cerca de un centenar de asistentes se han reunido ante la Cámara Baja con pancartas en recuerdo de los fallecidos y para denunciar, con alusiones al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y demandas de dimisión dirigidas al ministro de Transportes, Óscar Puente, la falta de conservación de las infraestructuras ferroviarias. Durante el acto, han registrado además una carta dirigida a la Mesa del Congreso para solicitar su lectura en el hemiciclo.
En la concentración se ha dado lectura a un manifiesto en el que expresan su “vergüenza dolorosa y corrosiva” hacia la clase política, reprochando que se intente acallarlos y emplearlos como “arma arrojadiza”. A la movilización se han sumado también afectados por otros graves siniestros ferroviarios, como los de Angrois y Bejís.
El presidente de la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz, Mario Samper, ha instado a las formaciones políticas a que “trabajen para la ciudadanía” y “dejen de pelearse” para consensuar medidas que eviten que un siniestro como el ocurrido en este municipio cordobés “no vuelva a ocurrir”.
Samper ha reiterado su exigencia de depurar responsabilidades al Gobierno tras el informe de la Guardia Civil que concluye que la vía se había fracturado 22 horas antes del descarrilamiento por una caída de tensión, extremo que, según ha recordado, ya habían trasladado al presidente de Adif. “Parece increíble que puedan pasar 25 trenes por una vía rota y no haya un sistema de detección de vías rota tan claro y que nadie revise los registros”, ha señalado ante los medios.
También ha criticado la gestión de la emergencia sanitaria por parte del 112 de la Junta de Andalucía, subrayando que “tienen que asumir responsabilidades todos los que estén involucrados en la investigación” y que, por ello, ejercerán “toda la presión” posible, tanto en lo relativo al mantenimiento de la infraestructura como a los sistemas de comunicación.
En relación con la atención de la emergencia, el portavoz ha recordado que los propios profesionales sanitarios llevan tiempo alertando de “un problema de comunicaciones entre el 112 de Andalucía y el 061”, extremo que ya han puesto en conocimiento del juzgado. Según ha relatado, la noche del accidente en Adamuz “hubo un caos total” y los sanitarios “tuvieron que coger papel y lápiz e ir llamando a las ambulancias con sus móviles para que se dirigieran al lugar”.
Samper ha expresado su confianza en el avance de la investigación del siniestro y ha reclamado más recursos humanos y presupuestarios para la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). “Estamos intentando presionar para que los ayuden, porque al final ayudarlos a ellos es ayudarnos a todos”, ha resumido.
El representante de las víctimas ha explicado que los pasajeros de los dos trenes implicados y los familiares de los fallecidos continúan recibiendo apoyo psicológico, muchos de ellos “en sus casas sin salir a la calle” e incapaces de encender la televisión. “Estamos con pesadillas, falta de sueño”, ha señalado.
Lectura del manifiesto y críticas a la gestión
Las víctimas han leído un manifiesto en el que recalcan que la noche del siniestro “hubo confusión y descoordinación” y, después, “altas precipitadas o esperas eternas en la identificación de los fallecidos y en la comunicación a sus familiares”.
Asimismo, han censurado que se tardara “más de una hora en darse cuenta” de la presencia del Alvia o que los fondos europeos destinados a la modernización de la línea Madrid-Sevilla “no se utilizase debidamente”, al considerar que el incremento del 20% en las auscultaciones desde 2020 resulta insuficiente ante el aumento del tráfico ferroviario de los últimos años.
Por este motivo, han reclamado a los responsables públicos que “dejen de presumir de la marca ferroviaria España”, al sostener que “son demasiados los hechos que demuestran que los políticos no manejan correctamente un sistema en el que cada día se transporta a miles de ciudadanos”. “Debe pagar del primero al último responsable, han reclamado.
Aunque reconocen que dentro de su propia asociación a veces también se ‘copian’ de los políticos y se producen enfrentamientos con sesgo partidista, insisten en que continúan unidos por encima de sus diferencias y posiciones ideológicas.
En varias ocasiones han mencionado al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, reprochándole que presuma de haberse reunido con ellos hace dos meses y reclamándole que salga a recibir a todos. No obstante, han matizado que “no basta con decir que Puente no es Mazón”, que aseguran que no lo es, pero añaden que “las comparaciones son odiosas”, al tiempo que han interpelado de nuevo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: “una vez más, ¿dónde está?”.