Vox ha admitido que las maneras empleadas por su diputado José María Sánchez García, expulsado este martes del Pleno del Congreso tras encararse con una letrada y con la Presidencia de la Cámara, fueron “cuestionables”, aunque justifica su reacción por los comentarios que, según sostienen, reciben de forma reiterada.
Desde la formación de Santiago Abascal explican que las protestas de Sánchez García se originaron porque un diputado de ERC, Jordi Salvador, le habría dedicado graves insultos, entre ellos “asesino”, “ignorante” y “criminal”. Ese rifirrafe se produjo en los escaños y no quedó registrado por los micrófonos del hemiciclo.
Molesto y alterado, el parlamentario de Vox decidió no dar el asunto por concluido y, poco después, subió a la tribuna de la Presidencia del Salón de Plenos para recriminar la situación a una de las letradas, a la que recordó que debía explicar el reglamento a la Presidencia. Esta actuación motivó una nueva llamada al orden por parte del vicepresidente Gómez de Celis, que en ese momento presidía la sesión y le advirtió de que podría ser expulsado.
Lejos de calmarse, Sánchez García se acercó al propio presidente del Pleno y prosiguió con sus quejas, de pie, frente a Gómez de Celis, quien le exigía abandonar la zona reservada a los miembros de la Mesa. “No lo puedes consentir”, insistía el diputado al presidente en funciones del Pleno.
Finalmente, lograron convencerle para que descendiera de la tribuna y, en aplicación del Reglamento, Gómez de Celis comunicó su expulsión tras haber desoído hasta tres advertencias. La sanción le impidió participar en los debates y votaciones restantes de la sesión.
Reacciones de Vox y queja por los insultos
Tras ser expulsado del hemiciclo, Sánchez García se dirigió al despacho de la presidenta del Congreso con la intención de exponerle su versión de los hechos, pero Francina Armengol rechazó sus argumentos y le recriminó las formas utilizadas. “¿Tengo que soportar los insultos reiterados?”, se preguntaba el diputado, que ejerce como portavoz de Vox en la Comisión Constitucional.
Fuentes de Vox admiten que las formas de Sánchez García resultaron “cuestionables”, pero sostienen que lo sucedido “iba a pasar en algún momento” porque aseguran estar cansados de los insultos que, afirman, reciben con frecuencia. En este contexto, señalan que el diputado finalmente “explotó”.
El partido, según las mismas fuentes, no contempla remitir ningún escrito a la Mesa del Congreso ni llamar al orden a su diputado. Es más, la portavoz de Vox en la Cámara Baja, Pepa Rodríguez de Millán, considera que quien se equivocó este martes fue la Presidencia del Congreso por “no ejerciendo su función de control y de orden en la Cámara”. “Eso es lo que tiene que hacer el presidente”, concluyó en declaraciones a los periodistas en los pasillos.
Varios parlamentarios de Vox han mostrado públicamente su respaldo a Sánchez García. “Insultáis y atacáis a los miembros de Vox con carta blanca y bien protegiditos por la Mesa, solo sois un puñado de cobardes y no os tenemos ningún miedo”, escribió la portavoz nacional de Vox en materia de Emergencia demográfica y políticas sociales, Rocío de Meer, en su cuenta de la red social X.
En términos similares se ha manifestado el secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, José María Figaredo, así como otros diputados, entre ellos Carlos Flores Juberías y José Ramírez del Río, que en la misma red social han reprochado a la Mesa “no actuar” ante los insultos dirigidos contra Sánchez.