El portavoz del PP y vicesecretario de Cultura, Borja Sémper, ha afeado este jueves que ni el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni ningún miembro del Ejecutivo se pusiera en contacto con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, para trasladarle la “dimensión” de la crisis sanitaria por hantavirus que afecta a pasajeros del buque 'MV Hondius'. Asimismo, ha considerado “criticable” que Moncloa tampoco telefoneara al presidente de Canarias, Fernando Clavijo.
El jefe del Ejecutivo canario mostró este miércoles su rechazo a que el crucero con un brote de hantavirus haga escala en las islas y reclamó una reunión urgente con Sánchez. El navío, en el que viajan 14 españoles, ha zarpado ya desde aguas de Cabo Verde y está previsto que atraque en tres días en el puerto secundario de Granadilla de Abona, en Tenerife.
En una entrevista en 'Telecinco', recogida por Europa Press, Sémper ha explicado que le resulta “criticable” lo sucedido, después de escuchar a Clavijo asegurar que “nadie del Gobierno” había contactado con él.
Ante la cita que los ministros Mónica García y Ángel Víctor Torres mantienen este jueves con el presidente canario, tras sus reproches por la falta de información sobre el hantavirus, Sémper ha lamentado que ese primer encuentro llegue con retraso y que tampoco se haya facilitado información al jefe de la oposición.
“No puede ser que el líder de la oposición no haya recibido una llamada del presidente del Gobierno o del ministro del ramo para explicarle cuál es la dimensión de la crisis o cómo lo valora el Gobierno”, ha indicado.
Sémper ha defendido la necesidad de esa comunicación institucional en un asunto que “interesa a todos”, con el fin de trasladar “hacia la ciudadanía una imagen de unidad, rigor, seriedad” y “tranquilidad”. “Y esto es lo que yo más he echado en falta también, que la política sea útil a la gente”, ha manifestado.
Según ha recalcado, se trata de aclarar “cuál es la dimensión real de esto” y “proyectar confianza” con el mensaje de que los responsables políticos están “unidos”. Sin embargo, ha confesado tener la “amarga sensación” de que la gestión de esta crisis refleja el momento que atraviesa España, donde “hay una desconfianza hacia los poderes públicos por parte de una parte mayoritaria de la sociedad”. A su juicio, “hace falta recuperar esa confianza en los políticos”.