Juan Carlos I ha dejado este domingo el municipio pontevedrés de Sanxenxo tras permanecer cinco días en la localidad, donde ha retomado una de sus rutinas habituales en Galicia: las salidas al mar y las reuniones con su círculo más cercano.
El rey emérito abandonó en torno a las 18.00 horas la vivienda de su amigo Pedro Campos, situada en Nanín, para desplazarse posteriormente al aeropuerto de Peinador, en Vigo, desde donde estaba previsto su regreso.
Durante su estancia, Juan Carlos I aprovechó para navegar en la ría de Pontevedra y recibió además la visita de su hija, la infanta Elena, una presencia habitual en algunos de sus viajes a España.
Primera visita del año
Se trata del primer desplazamiento de Juan Carlos I a Galicia en lo que va de año. El viaje inicialmente previsto para el pasado mes de marzo tuvo que aplazarse por la situación de inestabilidad internacional derivada de la crisis en Oriente Medio.
Sanxenxo se ha consolidado en los últimos años como el principal destino español del emérito desde su residencia en Abu Dabi, donde permanece desde 2020.
Un regreso ya habitual
Cada visita del anterior jefe del Estado vuelve a generar expectación mediática y reabre el foco sobre su figura pública, aunque sus estancias en Galicia suelen desarrollarse en un tono discreto y centradas en actividades privadas y deportivas.
Con esta salida, Juan Carlos I cierra una nueva estancia en Sanxenxo y mantiene la continuidad de unos viajes que se han convertido en habituales desde su salida de España.