La fragata “Méndez Núñez” ha regresado a su base en Ferrol después de completar su despliegue en Chipre, donde formaba parte de un grupo de combate encabezado por el portaaviones francés “Charles de Gaulle”. Con su vuelta, España da por concluida esta operación de defensa del territorio europeo en el contexto de la guerra de Irán.
Según explicó la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante su intervención en la Comisión de Defensa del Congreso, el Ejecutivo francés decidió en los primeros días de mayo “cambiar el objetivo” del “Charles de Gaulle” y dirigirlo hacia el noreste del océano Índico, cruzando el canal de Suez para situarse en la zona del estrecho de Ormuz ante la posibilidad de “maniobras militares allí”, motivadas por el bloqueo de mercancías derivado del conflicto en la región.
“En ese momento”, el pasado 5 de mayo según precisó Robles, España optó por dar por finalizada la integración de la fragata “Méndez Núñez” en el grupo de combate, argumentando que el despliegue dejaba de “tener sentido” al no responder ya a los objetivos de la OTAN ni a la “protección” de Chipre. En este territorio, en una base militar británica, impactó un dron iraní en las fases iniciales del conflicto.
La “Méndez Núñez” atracó de nuevo en Ferrol el 15 de mayo. Durante su comparecencia, la ministra expresó su agradecimiento a la dotación de esta fragata y a la de la “Cristóbal Colón” por el trabajo desarrollado. La “Méndez Núñez” relevó a la “Cristóbal Colón” el 7 de abril, en un relevo calificado de normalidad, dado que esta última llevaba ya varias semanas integrada en el grupo naval francés.
Posición de España sobre el estrecho de Ormuz
En relación con el estrecho de Ormuz, Robles se limitó a señalar que España respalda todas las iniciativas diplomáticas orientadas a restablecer la legalidad internacional y la libre circulación, si bien admitió que “no acaban de concretarse”. España no ha tomado parte en las reuniones impulsadas por Reino Unido y Francia para abordar el bloqueo en este enclave estratégico.
El Gobierno ha reiterado su negativa a participar en una posible operación militar en el estrecho de Ormuz y solo contempla la opción de apoyar una futura misión amparada por la ONU para garantizar la libre navegación una vez que finalice el conflicto. Sin embargo, sí ha estado presente en una reunión sobre el bloqueo en Ormuz convocada por los mandatarios francés y británico, Emmanuel Macron y Keir Starmer, respectivamente.