La operación Atalanta vincula el auge de la piratería en Somalia a la oportunidad generada por la crisis en Ormuz

La UE alerta de un repunte de la piratería frente a Somalia vinculado a la crisis en Ormuz y mantiene bajo vigilancia tres buques secuestrados.

4 minutos

El petrolero 'Honour 25', pirateado en las costas de Somalia. OPERACIÓN ATALANTA

El petrolero 'Honour 25', pirateado en las costas de Somalia. OPERACIÓN ATALANTA

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

El cierre de facto al que desde hace semanas se ha visto sometido el estrecho de Ormuz, primero por Irán y posteriormente también por Estados Unidos, está golpeando con fuerza a la economía global por su efecto sobre el flujo de petróleo, gas, fertilizantes y otros bienes estratégicos. Al mismo tiempo, esta situación ha sido interpretada como una “oportunidad” por los grupos de piratas que actúan en las proximidades de Somalia para retomar su actividad.

En este sector del océano Índico se registró a finales de abril un repunte de incidentes que ha traído a la memoria los peores años de hace más de una década, cuando los ataques y secuestros de buques en la zona eran habituales. “La crisis del estrecho de Ormuz puede ser percibida por los grupos piratas como una nueva oportunidad para reanudar sus actividades ilegales”, señalan a Europa Press desde la Operación “Atalanta”.

Esta misión naval de la UE se puso en marcha en 2008 con el objetivo central de salvaguardar la navegación de los barcos que transitan por este corredor marítimo, en especial los del Programa Mundial de Alimentos (PAM), además de pesqueros y mercantes. El cuartel general se encuentra en la base de Rota (Cádiz) y el mando recae actualmente en el vicealmirante español Ignacio Villanueva Serrano.

En noviembre de 2023, “Atalanta” ya había advertido de un repunte de la piratería en su área de responsabilidad “tras un paréntesis de cinco años sin incidentes”, que alcanzó su máximo en la primera mitad de 2024.

Aquel aumento coincidió “con el inicio de los ataques de los hutíes en el mar Rojo”, recuerdan las mismas fuentes, en alusión a las acciones de este grupo armado yemení apoyado por Irán, que se alineó con Hamás tras el comienzo de la ofensiva israelí en Gaza después del ataque terrorista contra Israel del 7 de octubre de ese año.

En ese contexto, el tráfico marítimo en el mar Rojo se vio seriamente alterado, empujando a muchas navieras a desviar sus rutas hacia un itinerario alternativo, teóricamente más seguro pero mucho más largo que el cruce por el canal de Suez: rodear África por el cabo de Buena Esperanza, lo que implica transitar frente a las costas somalíes.

En la coyuntura actual, aunque los hutíes no han ejecutado ataques de gran escala en respaldo a Teherán tras la ofensiva del 28 de febrero lanzada por Estados Unidos e Israel y en la que murió el líder supremo Alí Jamenei, el encarecimiento de los seguros de casco y carga ha provocado un aumento del número de buques que navegan por aguas cercanas a Somalia.

Tres embarcaciones en manos de piratas

En estos momentos hay tres buques retenidos por piratas frente al litoral norte de Somalia, que los medios de “Atalanta”, entre ellos la fragata española “Canarias”, mantienen bajo estrecha vigilancia y seguimiento constante.

“Las fuerzas de ‘Atalanta’ mantienen una presencia continua en la zona, garantizando una vigilancia constante” y también están en “estrecha coordinación con los socios regionales, muy especialmente con las fuerzas policiales marítimas de Puntlandia”, la región semiautónoma somalí frente a la que permanecen apresadas las tres embarcaciones, han detallado las fuentes consultadas.

Los secuestros afectan al “MT Honour 25”, un petrolero con pabellón paquistaní y 17 tripulantes capturado el 21 de abril frente a Harun, en Puntlandia; y al “MV Sward”, un carguero de bandera de San Cristóbal y Nieves que transportaba cemento desde Egipto a Kenia con 15 marinos a bordo, asaltado el 26 de abril frente a la costa de Garacad, igualmente en Somalia.

El caso más reciente se produjo el 2 de mayo, cuando los piratas tomaron el “MT Eureka”, un petrolero que estaba fondeado frente al puerto yemení de Qana, y lo llevaron posteriormente hacia aguas somalíes.

Tras este último incidente, el Centro de Seguridad Marítima del Océano Índico (MSCIO, bajo paraguas de la UE) ha recomendado a todos los buques que transiten por la zona, especialmente en un radio de 150 millas náuticas entre Mogadiscio y Hafun, que extremen las medidas de seguridad y comuniquen “inmediatamente de cualquier actividad sospechosa relevante”.

Refuerzo de la misión y apoyo internacional

Ante este escenario, las fuentes de Europa Press subrayan que la misión europea “continuará con los esfuerzos necesarios para lograr una pronta resolución de los incidentes” y que la situación se evalúa “de forma constante”, al igual que los recursos y apoyos con los que cuenta para cumplir su mandato.

En la actualidad, la EUNAVFOR “Atalanta” está integrada por la fragata “Canarias” y la fragata italiana “Bianchi”, ambas equipadas con helicópteros y drones de reconocimiento, además del destacamento “Orión” de España en Yibuti, con un avión de vigilancia aérea. A ello se suma la cooperación con unidades de las Fuerzas Conjuntas Combinadas de Japón y con medios aéreos de Seychelles.

Aunque en “Atalanta” son plenamente conscientes de “la situación geoestratégica global y los múltiples esfuerzos” que los socios europeos mantienen abiertos en diversos frentes militares, no se descarta que, si la piratería se intensifica, sea preciso reforzar la operación.

“Si la situación continúa degradándose y se producen nuevos casos de piratería”, han reconocido las fuentes, la misión “reevaluaría sus medios y sus apoyos disponibles para poder afrontarla con éxito”, recordando que “la operación está preparada para asumir la incorporación de nuevos medios en caso necesario”.