La ministra de Sanidad, Mónica García, ha vuelto a subrayar este miércoles que ha venido trasladando al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, los detalles sobre la gestión del barco afectado por un brote de hantavirus. A su juicio, "no toca" entrar en la "polémica política" después de que el jefe del Ejecutivo canario se haya posicionado en contra de que el buque recale en las islas.
García ha realizado estas manifestaciones en La Moncloa, tras una reunión del presidente Pedro Sánchez con varios de sus ministros en la que se ha acordado que el 'MV Hondius' arribe al puerto de Granadilla, en Tenerife, previsiblemente el próximo sábado 9 de mayo.
Desde primera hora de este miércoles, Clavijo ha arremetido contra el Gobierno central, y en particular contra la ministra de Sanidad, a la que ha reprochado no haberle informado ni explicado lo que considera un "cambio de criterio" que permite finalmente que el barco llegue a Canarias.
El Gobierno canario, al tanto y presente en las reuniones
La responsable de Sanidad ha negado estas acusaciones y ha defendido que su departamento ha trasladado al Ejecutivo autonómico toda la información disponible. Ha precisado que ella misma ha conversado con Clavijo en las últimas horas y que los equipos técnicos de ambas administraciones se han mantenido en contacto constante.
"Hemos tenido comunicación permanente a todos los niveles para compartir la información, para evaluar riesgos y para coordinar la respuesta", ha señalado, remarcando que han permanecido "en contacto estrecho" y que seguirán haciéndolo.
Asimismo, ha avanzado que el Gobierno canario será invitado a las reuniones que se celebren a partir de ahora entre los países europeos con nacionales a bordo del crucero, en las que se coordinarán los protocolos de repatriación.
Llegada a España a petición de la OMS
Clavijo había reclamado que el barco no fuera a Canarias y que las repatriaciones se efectuaran desde Cabo Verde, donde el buque permanece fondeado actualmente. Sin embargo, tanto García como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que ha comparecido junto a ella, han defendido que la decisión se tomó atendiendo a la solicitud formulada la víspera por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según han explicado, este organismo internacional determinó por criterios técnicos que el destino debía ser Canarias, al ser el punto más próximo donde se pueden garantizar las condiciones "de seguridad" y proteger adecuadamente la salud pública frente a la infección.
"La Organización Mundial de la Salud es la que nos determinó y la que nos pidió ayer que fuera a las Islas Canarias y que fuera España, el país con el puerto más cercano en el marco del Reglamento Sanitario Internacional para atender la situación", ha indicado García.
En la misma línea, Marlaska ha insistido en que la llegada del barco a Canarias responde a la petición de la OMS, que identifica a España como el país con el puerto más próximo "con las capacidades técnicas plenas para asumir una emergencia de estas características", ha recalcado.
Razones humanitarias y obligaciones legales
El ministro del Interior ha añadido que la decisión también se adopta "por humanidad y por razones éticas y morales", recordando que a bordo viajan más de 140 personas, entre ellas 14 ciudadanos españoles, que afrontan una "situación sanitaria grave" y "necesitan ayuda".
Junto a estos motivos éticos y morales, Marlaska ha señalado que existen obligaciones legales y jurídicas. Ha explicado que España debe prestar esta atención en virtud del Reglamento Sanitario Internacional y de "distintos convenios" de la Organización Marítima Internacional, además de la propia Constitución española, que establece que las autoridades tienen el deber de auxiliar y proteger a los ciudadanos nacionales, según ha remarcado.