¿Por qué España organiza el Mundial con Marruecos? La cronología de una candidatura que partió de Sánchez y quedó cuatro años en silencio

El Mundial de 2030 será el primero organizado entre dos continentes, pero la incorporación de Marruecos no fue una decisión repentina. Una reconstrucción cronológica revela cómo evolucionó la candidatura (en la que llegó a estar Ucrania) y el periodo de casi cuatro años en el que Marruecos desapareció

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De izquierda a derecha, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el entonces presidente de la RFEF, Luis Rubiales, en una reunión en septiembre de 2018. Pool Moncloa/Fernando Calvo.
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La actualidad atropella. Hace muy poco, las calles de España gritaban enfervorizadas “¡Oh, Ferran!”. Ahora, el Mundial 2026 ya parece en el olvido. Se desdeña el pasado. Solo importa el futuro. Y, en lo futbolístico, eso lleva indefectiblemente al Campeonato del Mundo de 2030 que, en principio, organizarán España, Portugal y Marruecos.

Con cuatro años por delante para que el balón eche a rodar, la controversia geopolítica (que entierra por momentos a la deportivo) se ha multiplicado a raíz de la crisis migratoria en Ceuta: Sumar ha registrado en el Congreso una iniciativa que pide al Gobierno reconsiderar la participación de España y la izquierda portuguesa también se sitúa en la misma línea.

Ante esto, surge una pregunta, ¿por qué España organiza un Mundial con Marruecos? La cronología de la construcción de esta candidatura rememora hechos casi olvidados, da muchas respuestas y deja intrigantes vacíos.

Septiembre de 2018: todo comenzó con una reunión en La Moncloa

La historia de la candidatura para organizar el Mundial de 2030 no comenzó en Rabat, sino dos meses antes y a más de 600 kilómetros de allí. El 13 de septiembre de 2018, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibió en el Palacio de La Moncloa al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y al entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales. Sobre la mesa había un objetivo ambicioso: explorar las opciones de que España volviera a organizar un gran torneo internacional.

Según publicó ese mismo día El País, Rubiales trasladó al jefe del Ejecutivo la intención de presentar una candidatura para acoger el Mundial de 2030 —aunque tampoco se descartaba aspirar a la Eurocopa de 2028— y pidió el respaldo institucional del Gobierno para un proyecto de esa dimensión.

La idea que manejaba entonces la Federación contemplaba la posibilidad de que España presentara una candidatura en solitario o, en su defecto, junto a Portugal. Marruecos no formaba parte de ese escenario.

Noviembre de 2018: Pedro Sánchez propone incorporar a Marruecos

Dos meses después llegó el primer gran volantazo. El 19 de noviembre de 2018, durante una visita oficial a Rabat, Pedro Sánchez compareció tras reunirse con el rey Mohamed VI y anunció públicamente que había planteado una candidatura conjunta entre España, Portugal y Marruecos para organizar el Mundial de 2030.

La declaración quedó recogida íntegramente en la transcripción oficial publicada por La Moncloa: "Le he hecho la propuesta, primero al Gobierno y posteriormente al Rey Mohamed VI, de que podamos lanzar una candidatura conjunta en el año 2030 para celebrar el Mundial entre Marruecos, España y Portugal."

El presidente del Gobierno añadió además un detalle relevante para entender el contexto de aquella propuesta: explicó que la iniciativa partía del Gobierno español y aseguró que previamente ya había hablado con Portugal, antes de trasladársela a las autoridades marroquíes. Era la primera vez que la posibilidad de incorporar a Marruecos aparecía de forma oficial en boca del presidente del Gobierno.

Dos días más tarde, durante la Cumbre Hispano-Portuguesa celebrada en Valladolid, Sánchez volvió a defender públicamente la idea. En esa comparecencia insistió en el valor simbólico que tendría una organización compartida por dos continentes. "Construir entre tres países de dos continentes distintos, Europa y África, una candidatura conjunta para unir, para tender puentes, para cooperar."

El presidente definió el proyecto como una candidatura "inédita" y presentó el Mundial como una oportunidad para reforzar la cooperación entre ambos continentes, un argumento que años después volvería a aparecer en los comunicados oficiales de la candidatura definitiva.

Rubiales confirma que el Gobierno y la Federación trabajaban coordinados

El anuncio realizado por Pedro Sánchez no fue una sorpresa para la Real Federación Española de Fútbol. Al día siguiente de la comparecencia en Rabat, Luis Rubiales explicó públicamente que conocía de antemano los pasos que estaba dando el presidente del Gobierno y confirmó que existía coordinación entre ambas instituciones.

En unas declaraciones recogidas por el diario AS, explicó que el trabajo se repartía entre dos ámbitos perfectamente diferenciados: "Esto tiene dos partes: la parte del fútbol y la parte de la diplomacia, de la política."

Rubiales añadió que el Ejecutivo estaba desarrollando precisamente esa labor diplomática necesaria para impulsar una candidatura internacional y agradeció el respaldo ofrecido por Pedro Sánchez.

Cuando fue preguntado expresamente por las gestiones realizadas por el presidente del Gobierno, respondió de forma tajante: "Todo lo que ha hecho el presidente, por supuesto yo tenía conocimiento previo."

Junio de 2019: Marruecos desaparece

Y Marruecos desapareció de la ecuación como por arte de magia. El 8 de junio de 2019, la Real Federación Española de Fútbol y la Federación Portuguesa anunciaron oficialmente el inicio del análisis para presentar una candidatura conjunta al Mundial de 2030.

El texto difundido por ambas federaciones hablaba exclusivamente de España y Portugal y explicaba que ambas instituciones iniciarían "un profundo proceso de análisis" para estudiar la viabilidad de la candidatura. El comunicado añadía además un detalle significativo: "Los gobiernos de ambos países están convenientemente informados sobre el proceso y darán el apoyo institucional necesario para el desarrollo de la candidatura."

En ningún momento se hacía referencia a Marruecos ni se ofrecía una explicación sobre el cambio respecto a la propuesta presentada públicamente en Rabat apenas siete meses antes.

El cambio sobre el Sáhara Occidental

Durante los años en los que la candidatura siguió presentándose oficialmente como un proyecto entre España y Portugal, también cambió de forma profunda la relación entre Madrid y Rabat.

El 18 de marzo de 2022, el Gobierno español anunció el inicio de una "nueva etapa" con Marruecos, después de que Pedro Sánchez trasladara al rey Mohamed VI que la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental era "la base más seria, creíble y realista" para resolver el conflicto.

Aquel movimiento supuso un giro histórico en la posición que España había mantenido durante décadas sobre el Sáhara Occidental y puso fin a la grave crisis diplomática abierta entre ambos países desde 2021.

Apenas unas semanas después, el 7 de abril, Pedro Sánchez viajó a Rabat para reunirse con Mohamed VI. Tras el encuentro, ambos gobiernos escenificaron el restablecimiento de las relaciones bilaterales y aprobaron una declaración conjunta en la que se comprometían a abrir una nueva etapa basada en "el respeto mutuo, la confianza y la ausencia de acciones unilaterales".

En ese momento, el Mundial 2030 seguía siendo oficialmente un proyecto entre España y Portugal. Marruecos todavía no había vuelto a aparecer en los comunicados de las federaciones, aunque meses después la historia volvería a dar un nuevo giro.

Octubre de 2022: Ucrania entra en la candidatura

Durante más de tres años, la candidatura mantuvo el mismo esquema: España y Portugal trabajaban conjuntamente para preparar el proyecto con el respaldo de sus respectivos gobiernos.

El siguiente cambio llegó el 5 de octubre de 2022. Ese día, la Real Federación Española de Fútbol y la Federación Portuguesa anunciaron la incorporación de Ucrania como tercer país. La decisión se produjo pocos meses después de la invasión rusa y fue presentada como un gesto de solidaridad con el pueblo ucraniano.

El comunicado destacaba que el proyecto pretendía transmitir un mensaje de esperanza a través del deporte y subrayaba el apoyo institucional de los tres gobiernos implicados. La candidatura dejaba así de ser exclusivamente ibérica y pasaba a integrar tres países, aunque Marruecos seguía en el olvido.

Marzo de 2023: Marruecos reaparece por sorpresa

El 14 de marzo de 2023 se produjo uno de los momentos clave. Durante la ceremonia de entrega de los Premios de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), celebrada en Kigali (Ruanda), el rey Mohamed VI anunció oficialmente que Marruecos presentaría junto a España y Portugal la candidatura para organizar el Mundial de 2030. El anuncio sorprendió porque suponía el regreso del país africano al proyecto, después de casi cuatro años sin aparecer.

Pocas horas después, la Real Federación Española de Fútbol confirmó oficialmente el acuerdo alcanzado entre las tres federaciones. En su comunicado, la RFEF definía el proyecto como una candidatura "histórica", ya que permitiría organizar por primera vez un Mundial masculino entre dos continentes, y aseguraba que la unión de los tres países serviría para fortalecer los vínculos entre Europa y África.

Ese argumento coincidía, cinco años después, con el mensaje que Pedro Sánchez había defendido públicamente en noviembre de 2018 durante la Cumbre Hispano-Portuguesa.

La candidatura adquiere su forma definitiva

Tras el anuncio del rey Mohamed VI, comenzaron los trabajos para dar forma definitiva al proyecto. El Gobierno marroquí creó el comité encargado de coordinar la candidatura y nombró al presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, como responsable del organismo. Durante los meses siguientes se sucedieron las reuniones entre las tres federaciones para preparar el dossier de candidatura que debía presentarse ante la FIFA.

En octubre de 2023, representantes de España, Portugal y Marruecos firmaron la declaración conjunta de intenciones, un documento que oficializaba definitivamente el proyecto compartido y que consolidaba la colaboración entre los tres países. La candidatura ya tenía la estructura con la que acabaría siendo elegida por la FIFA como sede del Mundial 2030.