Sumar ha reclamado explicaciones al Ejecutivo por haberse abstenido en la votación de la resolución aprobada el pasado 25 de marzo por la Asamblea General de la ONU, en la que se declara que la trata de esclavos africanos constituye el “crimen de lesa humanidad más grave” de la historia y se instan medidas de reparación por parte de los Estados.
En una pregunta registrada en el Congreso, a la que ha tenido acceso Europa Press, los diputados Agustín Santos y Viviane Ogou subrayan que “la esclavitud africana y la trata transatlántica afectaron a más de 40 millones de personas durante más de cuatro siglos, dejando un legado que aún se refleja en las comunidades afrodescendientes en todo el mundo”.
Los parlamentarios recuerdan igualmente que “España fue uno de los últimos países europeos en abolir la esclavitud en sus colonias, lo que no se produjo hasta 1886 en Cuba, casi 50 años después de que Gran Bretaña (sic) y Francia lo hicieran en sus respectivos territorios”.
Desde la formación, socio minoritario del Gobierno de coalición, se insta al Ejecutivo a explicar “cómo justifica” que España se situara entre los Estados que optaron por la abstención en esa votación, pese al apoyo unánime de los países africanos a la resolución.
La iniciativa, impulsada por Ghana, fue aprobada con 123 votos a favor, tres en contra (Argentina, Israel y Estados Unidos) y 52 abstenciones. Entre estas últimas figuraban, además de España, numerosos países occidentales, como Francia, Reino Unido o Portugal, que también participaron históricamente en la trata de esclavos en sus colonias.
En su escrito, Sumar cuestiona al Ejecutivo: “¿Qué posición política mantiene el Gobierno respecto a que la esclavitud africana y la trata transatlántica constituyen el mayor crimen de la historia y continúan afectando a millones de personas afrodescendientes en todo el mundo”.
Reparación histórica y medidas concretas
En la exposición de motivos, los diputados destacan que la resolución “reconoce la magnitud histórica” del fenómeno, “su carácter sistemático y organizado, su brutalidad, su duración y sus consecuencias estructurales que persisten hasta hoy”, y además “subraya la necesidad de memoria histórica, educación, reparación y restitución cultural”, llamando a “los Estados a implementar medidas concretas de reconciliación y justicia reparadora”.
Por ello, Sumar pregunta de forma expresa al Gobierno “qué medidas concretas plantea España para contribuir a la memoria histórica, la educación, la reparación y la reconciliación respecto de estos crímenes históricos” en coherencia con esta resolución y con otras anteriores de Naciones Unidas que abordan la esclavitud y el racismo.