El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, compareció este miércoles en la comisión parlamentaria para detallar la aplicación de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación. Subrayó que la norma “no es simplemente una promesa, sino que es una realidad que ya está en marcha, tiene una arquitectura institucional que ya está operativa, tiene un sistema que está funcionando y cada vez con mayor coordinación, ambición y proyección internacional”.
Aunque admitió que en 2026 no se alcanzará el objetivo del 3% del presupuesto fijado en la ley, insistió en que “los objetivos para 2030 son ambiciosos, pero si seguimos manteniendo ese consenso alto, si seguimos trabajando en el Observatorio de la Innovación se lograrán”. Recordó que “se han conectado diferentes instrumentos, se han activado los primeros resultados y, sobre todo, se ha fijado un rumbo claro que es situar a Asturias en una senda de crecimiento basado en el conocimiento, el talento y la innovación”. Durante su intervención fue desgranando los progresos vinculados a los distintos artículos de la norma.
La comparecencia se produjo a instancias del PP, que reclamó la presencia del consejero para conocer el grado de desarrollo de la ley. Sánchez explicó que es “objetivo” del Ejecutivo autonómico respetar los porcentajes de financiación previstos, si bien reconoció que en 2026 no se llegará al 3,1% establecido, quedándose en un 2,11%. “Que este año no estemos en ese valor objetivo no quiere decir que en el año 2030 no estemos en el valor objetivo. Ahí se trazó una senda y lo que tenemos que hacer es de ajustarnos lo más posible a esa senda”, apuntó.
El titular de Ciencia recordó que la ley, en vigor desde el 12 de abril de 2025, se está desplegando en ámbitos clave como el nuevo Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación (PCTI), el Registro del Sistema Asturiano de Ciencia, Tecnología e Innovación (RESACI), el Observatorio Asturiano de la Innovación, la carrera investigadora, el refuerzo de los centros de I+D+i empresariales, la compra pública de innovación y, de forma especial, la programación del calendario de convocatorias.
En relación con el PCTI 2024-2027, señaló que moviliza en torno a 200 millones de euros e incluye más de una treintena de actuaciones articuladas en cuatro grandes ejes: talento, investigación excelente, I+D+i empresarial y transferencia y colaboración. Añadió que el Principado está avanzando en la implantación del RESACI y del Observatorio Asturiano de la Innovación mediante sistemas avanzados de gestión e inteligencia de datos, con el fin de reforzar la coordinación, la evaluación y el seguimiento del ecosistema científico regional.
Críticas y advertencias de la oposición
En el turno de fijación de posiciones, el diputado del PP Andrés Ruiz recalcó que los números de financiación de la I+D+i son elocuentes: “Frente al objetivo del 3,1%, el presupuesto actual, ya con la ley en vigor, tiene un porcentaje de inversión objetiva del 2,11%. Es decir, un punto menos. 127 millones de euros frente al objetivo de 185 millones, casi 60 millones de euros”.
Ruiz añadió que “pero ustedes dicen que van a converger. Pero el próximo año el porcentaje de inversión objetiva será del 3,5%. Es decir, tendrán que invertirse en estas partidas 210 millones, 80 euros más. Me puedo explicar, señor consejero, cómo lo van a hacer. Mire, le voy a anunciar algo. No se van a acercar”. Además, reclamó que el Observatorio Asturiano de la Innovación se convierta en un instrumento eficaz y en un espacio de control sobre cómo se gestiona la política innovadora dentro de la Administración autonómica.
La diputada de Vox, Sara Álvarez Rouco, sostuvo que lo que Asturias precisa “no son más organismos, más burocracia y más titulares, sino que lo que Asturias necesita son resultados reales, son resultados útiles, inversión útil y empleo de calidad”. Alertó de que les preocupa que la norma termine siendo “otra capa administrativa más al servicio de una intervención pública cada vez mayor, mientras se abandona a quienes sostienen de verdad la economía”.
Desde IU-Convocatoria por Asturies, Xabel Vegas defendió que para su grupo esta ley es una ley “muy ambiciosa, tremendamente ambiciosa y cuanto más ambiciosa es una ley más difícil resulta a veces con colmar las expectativas que genera”. Recordó, además, que se trata de una normativa reciente, con poco más de un año en vigor, por lo que “resulta tremendamente difícil valorar con una cierta perspectiva su desarrollo a día de hoy”.
El diputado del Grupo Mixto por Foro, Adrián Pumares, manifestó que “le preocupa que, al final, esta ley se acabe convirtiendo en un gran ejercicio de voluntarismo político, pero no en una herramienta de transformación, que es lo que tiene que ser, herramienta de transformación del ecosistema científico, y también de transformación económica y social”.