Lilly y Fundación Weber alertan del impacto de la obesidad, que podría afectar a 1,5 millones de andaluces en 2030

Un informe de Lilly y Fundación Weber alerta del fuerte impacto sanitario y económico de la obesidad en Andalucía y del ahorro potencial de un mejor abordaje.

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Lilly y Fundación Weber analizan el impacto de la obesidad, que afectará a 1,5 millones de andaluces en 2030 LILLY

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La farmacéutica Lilly y la Fundación Weber han dado a conocer en Sevilla el informe “Valor social de un mejor control de la obesidad”, un trabajo que incorpora datos por comunidades autónomas y que advierte de que “casi un millón y medio de andaluces vivirán con obesidad en 2030 si la situación actual no cambia, frente al 1,2 millones que tenían la enfermedad en 2025”.

El estudio, elaborado con la participación de especialistas en economía de la salud, profesionales sanitarios y representantes de pacientes, examina “el gasto de 18 de las complicaciones clínicas más comunes asociadas al exceso de peso y los cambios en su frecuencia que se producirían en función de las diferentes pérdidas de peso porcentuales”. De este modo, cuantifica “el coste de no plantear un abordaje integral” de esta enfermedad, según han explicado desde Lilly.

En este contexto, la directora de Asuntos Corporativos de Lilly en España, Teresa Millán, ha resaltado que “Andalucía se encuentra en un momento idóneo para iniciar proyectos a largo plazo que permitan implementar estrategias diferenciadoras para la población, con un abordaje integral y en todas las etapas de la vida”, y ha remarcado que, “gracias a la Fundación Weber”, se ha podido “analizar el impacto económico que supone la inacción en obesidad y el coste asociado”.

Millán ha añadido que el documento ha servido para identificar “los ahorros que podrían surgir” si se respaldan “las mejoras preventivas en una comunidad autónoma que ya está concienciada con el abordaje integral de esta enfermedad”. A su juicio, “afrontar la obesidad supondría un beneficio claro para los ciudadanos y, por último, también para la sostenibilidad del sistema sanitario”.

El informe detalla que “el coste asociado a una persona con obesidad puede llegar a alcanzar los 18.233 euros al año cuando la enfermedad se asocia con múltiples complicaciones”. No obstante, cuando se interviene de forma adecuada, este impacto “puede reducirse de forma significativa”, ya que “con intervenciones que logran reducciones de peso moderadas (5-10%), el coste anual por persona puede descender hasta 15.235 euros”.

Asimismo, señala que “con el mayor control de la enfermedad (20-25%), el coste podría situarse en torno a 8.269 euros por paciente y año, lo que refleja una mejora sustancial tanto en el uso de recursos como en los resultados en salud”. El texto concluye que “estas mejoras se traducen también en un mayor valor social (ahorro) por persona, vinculado a la calidad de vida y a la reducción de complicaciones, que puede pasar de, aproximadamente, 2.998 euros a unos 9.964 euros por paciente en función del grado de control de la enfermedad”.

Una prevalencia creciente y necesidad de prevención

Bajo el epígrafe “PREVALENCIA DEL 15,2% EN ESPAÑA”, el informe recuerda que “en España, la prevalencia es alarmante: el 15,2 por ciento de la población adulta padece obesidad y casi el 40 por ciento sufre sobrepeso, con cifras especialmente elevadas en comunidades como Andalucía, donde hay millones de personas afectadas”, en palabras del jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, catedrático de Universidad y presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Francisco Tinahones.

Desde Lilly insisten en la necesidad de “avanzar en un enfoque más completo”. “La obesidad es una enfermedad crónica y progresiva, asociada a múltiples complicaciones de carácter cardiovascular, metabólico y de otros sistemas, que impactan directamente en la calidad de vida de los pacientes”, han señalado.

Tinahones ha incidido en que “la prevención es indispensable”. En obesidad, “la intervención temprana y la reducción de peso, incluso moderada, tienen un impacto transformador, disminuyendo las complicaciones asociadas y mejorando la calidad de vida, lo que subraya la urgencia de un plan específico para abordar la obesidad”, ha manifestado.

El presidente de la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad (ANPO) y vicepresidente de la Coalición Europea de Personas que viven con Obesidad (ECPO), Federico Luis Moya, ha descrito que “las personas con obesidad enfrentamos importantes barreras en nuestra vida cotidiana, desde limitaciones de movilidad que restringen actividades físicas y de ocio, hasta dificultades en acciones diarias o en el acceso a lugares públicos, lo que impacta directamente en la participación social y el bienestar”.

Ante esta realidad, el informe plantea que es imprescindible reforzar las políticas de control y tratamiento del exceso de peso, dado que “no solo es un imperativo de salud pública, sino también una decisión económicamente inteligente que genera un valor social significativo, mejorando la calidad de vida de millones y optimizando los recursos sanitarios”.

En esta línea, la directora de Weber Data & Technology, Elena García, ha explicado que esta inversión permitiría “conseguir un retorno social y económico valioso, que no solo reduce los costes sanitarios y mejora la productividad, sino que eleva la calidad de vida de casi cinco millones de andaluces con sobrepeso u obesidad”, y ha destacado que “el abordaje de la enfermedad podría haber generado un ‘valor social’ de hasta 28.124 millones de euros en un año como el 2025, transformando la salud pública en una potente palanca de ahorro y bienestar”.

Ahorros potenciales en Andalucía con un abordaje integral

En el apartado “AHORRO DE ENTRE 3.000 Y 10.000 EUROS POR PERSONA EN ANDALUCÍA CON UN MEJOR ABORDAJE”, el documento concluye que “un mejor abordaje” e integral de la obesidad en Andalucía “podría generar ahorros de entre 3.000 y 10.000 euros por persona”. Para sustentar esta estimación, se ha aplicado un modelo económico con tres horizontes temporales hasta 2030 (2025, 2028 y 2030), apoyado en una revisión de la literatura científica y en la validación de la información por parte de un comité multidisciplinar de expertos.

El análisis parte de la distribución de la población según sobrepeso y grados de obesidad a partir de la “Encuesta de Salud de España” 2023, que indica que el 39,8 por ciento de los adultos presenta sobrepeso y el 15,2 por ciento padece obesidad. A partir de estos datos, y de fuentes como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), se han proyectado las tendencias poblacionales.

Posteriormente, se han asignado las distintas complicaciones clínicas a cada grado de obesidad y se han calculado las mejoras esperadas con reducciones de peso del 5-10 por ciento, del 10-15 por ciento, del 15-20 por ciento y del 20-25 por ciento, junto con los incrementos de calidad de vida asociados a cada escenario. Para traducir estos efectos a términos monetarios se han utilizado los cambios en el índice de masa corporal (IMC), las variaciones en utilidades de calidad de vida y los gastos de bolsillo vinculados a la obesidad.

En el área “Cardiovascular”, que incluye ictus, síndrome coronario agudo e insuficiencia cardíaca, el informe concluye que “este grupo de enfermedades produciría un ahorro en costes directos e indirectos asociados a la reducción de peso desde 2.122 millones de euros con la franja de pérdida de peso inferior (5-10%) o hasta 8.521 millones de euros con las reducciones más elevadas (20-25%) en este año 2030”.

En el bloque “Metabólico”, que contempla prediabetes, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemia, gota, síndrome del ovario poliquístico e hígado graso asociado con la disfunción metabólica, el documento señala que “la pérdida de peso generaría un ahorro de 1.028 millones a 2.048 millones de euros (con pérdidas de peso del 5-10% y del 20-25%, respectivamente)”.

Finalmente, en el capítulo “Otros sistemas”, donde se incluyen depresión y ansiedad, enfermedad renal crónica, apnea obstructiva del sueño, asma, albuminuria, reflujo gastroesofágico y osteoartritis, el informe de Fundación Weber para Lilly calcula “un ahorro desde 1.231 millones de euros hasta 3.997 millones de euros (con pérdidas de peso del 5-10% y del 20-25%, respectivamente)”.