Los pacientes con trastorno mental grave triplican el riesgo de perder toda la dentadura, según una experta

Los trastornos mentales graves triplican el riesgo de edentulismo y agravan la salud bucodental, lo que refuerza la necesidad de un enfoque integral.

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De izq. A dcha. Dres. Cristina Calderón, ... Uera, Óscar Castro y María Martínez SEPA

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Las personas que padecen una enfermedad mental grave presentan una probabilidad tres veces mayor que la población general de sufrir edentulismo, es decir, la pérdida completa de las piezas dentales, además de otros trastornos bucodentales que deterioran su calidad de vida y repercuten, a su vez, en el curso de las alteraciones mentales, según ha señalado la experta de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), María Martínez.

En este marco, el Consejo General de Dentistas ha puesto en marcha la campaña “Salud oral y salud mental”, con el patrocinio de Philips, a la que se han adherido 810 clínicas de todo el país con el fin de recibir una guía específica sobre salud mental.

Diversas investigaciones han demostrado un “vínculo bidireccional” entre los trastornos mentales, la salud bucodental y la calidad de vida. Los adultos con problemas de salud mental registran un 25 por ciento más de caries que la población general, además de una mayor frecuencia de otras enfermedades orales. Por ejemplo, cerca del 50 por ciento sufre enfermedad periodontal; 2 de cada 3 han experimentado dolor dental en el último año; y más de un tercio presenta caries sin tratar.

Del mismo modo, se han descrito “asociaciones relevantes” entre la salud oral y distintos trastornos mentales y neurológicos. La periodontitis se ha relacionado con el Alzheimer, se ha observado un vínculo entre la inflamación crónica y el trastorno bipolar, los pacientes con esquizofrenia muestran un riesgo más elevado de enfermedad periodontal y los trastornos de la conducta alimentaria pueden ocasionar erosiones en el esmalte.

Ante esta realidad, María Martínez ha subrayado la necesidad de implantar modelos preventivos que den prioridad a los hábitos de higiene bucal, pero también a construir una relación de confianza y seguridad con el paciente.

España, líder europeo en trastornos mentales y problemas bucodentales

El médico estomatólogo y presidente del Consejo, Óscar Castro Reino, ha indicado que España es el país con el mayor consumo de psicotrópicos del mundo, por lo que “está claro que existen muchos problemas mentales”.

En 2022, la prevalencia de los trastornos mentales y del comportamiento se situó en el 34 por ciento, lo que supone un aumento del 4,7 por ciento respecto a 2019. Entre las alteraciones de salud mental más frecuentes figuran los trastornos de ansiedad (10,6 por ciento), seguidos de los trastornos del sueño (8,2 por ciento) y los trastornos depresivos (4,8 por ciento), todos ellos con una evolución al alza entre 2016 y 2022.

Paralelamente, Castro Reino ha explicado que los ciudadanos españoles son los europeos que menos visitan al dentista, lo que se traduce en que el país concentre un mayor número de patologías dentales.

“Las personas mayores españolas son las que más edentulismo presentan y los grupos infantiles son los que más patologías como caries y alteraciones de las encías tienen de toda Europa”, ha añadido.

Por otro lado, la presidenta de la Sociedad Española de Armonización Orofacial (SEDAO), Cristina Calderón, ha destacado que cuando se mejora la sonrisa de un paciente, este gana en seguridad, confianza y autoestima.

En un entorno dominado por las redes sociales, ha advertido de que los filtros pueden generar dismorfia en la población y empujar, en muchos casos, a “cumplir estándares que son irreales y realizar tratamientos que no se deberían hacer”.

“Tenemos que ser objetivos y poner criterios y realizar realmente el tratamiento que necesita el paciente dentro de un estándar saludable”, ha señalado la especialista, quien ha defendido que es necesario “ser conservadores” con el diente.

Calderón ha recalcado que los objetivos clínicos no pueden verse condicionados por una demanda puramente estética del paciente, ya que resulta igual de relevante “tratar como no sobre tratar”.

Finalmente, el psiquiatra Diego Figueras ha advertido de que las fobias infantiles al dentista pueden evolucionar hacia traumas y provocar que los pacientes eviten la consulta hasta que el problema ya se encuentra en fases avanzadas.

En este sentido, ha señalado que la “odontofobia puede pasarse de generación en generación” y que, en este escenario, deben ser los pediatras y los médicos de Atención Primaria quienes identifiquen de forma precoz estas dificultades y orienten adecuadamente la situación.

Círculos viciosos entre salud mental y salud bucodental

Asimismo, Figueras ha explicado que se generan “círculos viciosos” en las personas con trastornos mentales graves, ya que presentan alteraciones en la autoinmunidad y en las defensas, lo que incrementa la probabilidad de padecer infecciones que, a su vez, pueden desencadenar enfermedades bucodentales.

Además, hábitos como el bruxismo pueden impedir un sueño verdaderamente reparador, lo que agrava los problemas de ansiedad; al mismo tiempo, el uso de ansiolíticos puede provocar efectos secundarios como la dependencia o la dificultad para conciliar el sueño.

“La evidencia disponible refuerza la necesidad de abordar la salud desde una perspectiva integral. Mejorar la salud bucodental no solo contribuye a prevenir enfermedades físicas, sino que también desempeña un papel fundamental en el bienestar psicológico y social de las personas”, ha concluido Óscar Castro Reino.

Por este motivo, los impulsores de la campaña insisten en que resulta imprescindible un abordaje integral de la salud bucodental, considerando su relación bidireccional con los trastornos mentales.