El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha denunciado este jueves que las formaciones políticas “están fracasando de manera permanente y reiterada” en su obligación de defender el interés general de la población al “obstaculizar” la tramitación de la ley de ratios enfermeras.
Según ha indicado la organización, la Mesa del Congreso de los Diputados acumula en lo que va de legislatura 50 peticiones de los distintos grupos para ampliar el plazo de presentación de enmiendas a esta norma, un volumen que el sindicato interpreta como medio centenar de “rotundos fracasos”.
SATSE ha añadido que estas 50 ampliaciones se suman a las 83 registradas en la legislatura anterior, lo que, a su entender, confirma un mismo patrón continuado de dilatar “sin justificación alguna” la tramitación de la ley. El sindicato sostiene que detrás de esta actitud hay “intereses partidistas, políticos o economicistas”, mientras que “proteger y garantizar la salud y seguridad asistencial de las personas ha quedado siempre relegado a un segundo plano”.
La futura ley de ratios enfermeras procede de una iniciativa legislativa popular (ILP) que reunió cerca de 700.000 firmas y fue registrada en el Congreso en 2019. El objetivo, recuerda SATSE, es asegurar una proporción adecuada y segura de pacientes por enfermera en hospitales, centros de salud, residencias de mayores y otros recursos sociosanitarios.
Con esta regulación se pretende reducir riesgos, complicaciones e incluso fallecimientos asociados a la falta de personal de Enfermería. SATSE subraya que sus efectos positivos ya se han constatado en países como Australia y Canadá, donde existe una normativa similar desde hace años.
Críticas al clima político en el Congreso
En este contexto, el sindicato lamenta que el Congreso de los Diputados se haya transformado en un espacio de “confrontación y polarización” en lugar de actuar como foro de diálogo y acuerdo para sacar adelante leyes que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía.
Para facilitar el apoyo de los grupos parlamentarios, SATSE ha recordado que, al inicio de la actual legislatura, se abrió a revisar el texto y a que la redacción definitiva de la norma suavizase la propuesta original de ratios cerradas.
En esa línea, planteó que las ratios se fijaran en función de la complejidad de los cuidados y que su implantación fuese gradual, durante el tiempo necesario para que los servicios de salud y el resto de administraciones pudieran asumirlas. Todo ello, remarca, respetando las competencias de las comunidades autónomas y la autonomía de gestión de los servicios de salud y de los centros.
“47 diputados y 15 meses, las cuentas no salen si realmente quisieran dedicar parte de su tiempo a elaborar y presentar sus propuestas de mejora o cambios al articulado de una norma que solo tiene siete páginas”, han apuntado desde SATSE, que insiste en que continuará trabajando y manteniendo contactos con los grupos parlamentarios para intentar “desatascar” su tramitación y conseguir su aprobación en la presente legislatura.