SEMDOR denuncia que el dolor sigue siendo el gran síntoma oculto en la esclerosis múltiple

SEMDOR advierte de que el dolor en la esclerosis múltiple sigue infradiagnosticado e infratratado y reclama más investigación y atención multidisciplinar.

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La Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR) ha vuelto a poner el foco en el dolor que sufren las personas con esclerosis múltiple (EM), alertando de que su impacto sigue pasando desapercibido y continúa siendo una dimensión infradiagnosticada e infratratada.

Coincidiendo con el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, que se celebra este 30 de mayo, la entidad recuerda que, aunque la EM suele identificarse sobre todo con alteraciones motoras o neurológicas evidentes, el dolor constituye uno de los síntomas más habituales y limitantes para quienes la padecen.

La esclerosis múltiple es una patología neurodegenerativa, autoinmune y de curso crónico que afecta en España a más de 55.000 personas, de acuerdo con la Sociedad Española de Neurología. Además, su incidencia continúa en aumento, con un impacto especialmente notable entre mujeres jóvenes.

En este escenario, SEMDOR subraya que diversos trabajos científicos calculan que entre el 50 por ciento y el 80 por ciento de los pacientes con EM sufren dolor en algún momento de la evolución de la enfermedad. Entre las manifestaciones dolorosas más frecuentes se incluyen el dolor neuropático, el musculoesquelético, la espasticidad dolorosa, la neuralgia del trigémino o diferentes tipos de cefaleas asociadas.

“La esclerosis múltiple no solo afecta al sistema nervioso; afecta profundamente a la calidad de vida, al descanso, al estado emocional y a la capacidad funcional de los pacientes. Y el dolor juega un papel clave en todo ello”, ha indicado el presidente de SEMDOR, Luis Miguel Torres.

Desde la sociedad científica remarcan que un número importante de pacientes tarda años en acceder a un tratamiento adecuado del dolor vinculado a la EM. En muchos casos, ciertos síntomas se siguen normalizando o se consideran de segundo plano frente a otras manifestaciones de la enfermedad, lo que retrasa su abordaje específico. “El dolor crónico asociado a la esclerosis múltiple puede provocar aislamiento social, empeoramiento de la salud mental, alteraciones del sueño y pérdida de autonomía. No podemos seguir tratándolo como un síntoma menor”, añade el presidente de SEMDOR.

La organización insiste en la urgencia de consolidar modelos de atención multidisciplinar que incluyan de forma coordinada a neurología, unidades de dolor, servicios de rehabilitación, psicología, enfermería y fisioterapia, algo especialmente relevante en enfermedades complejas y de curso fluctuante como la esclerosis múltiple.

Investigación y tratamientos personalizados

SEMDOR pone también el acento en la necesidad de seguir potenciando la investigación en dolor neuropático y en los mecanismos de neuroinflamación, con el objetivo de diseñar estrategias terapéuticas más personalizadas que permitan preservar la funcionalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En la actualidad, el manejo del dolor en la esclerosis múltiple se basa en una combinación de fármacos analgésicos y coadyuvantes, programas de rehabilitación física, técnicas intervencionistas, ejercicio terapéutico, apoyo psicológico y educación sanitaria, entre otras intervenciones que se adaptan a las necesidades de cada persona.

“Visibilizar el dolor también es reconocer el sufrimiento de miles de personas que conviven cada día con síntomas que muchas veces no se ven. Necesitamos más investigación, más coordinación y más escucha”, concluye Torres.