Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, solicita que se dicte su absolución en el caso de que la investigación que se sigue contra ella llegue finalmente a juicio. Defiende que los hechos por los que está siendo investigada "no son constitutivos de delito alguno" y que detrás de las querellas existe una "mala fe" por parte de quienes la acusan.
Su postura queda recogida en el escrito de defensa presentado por su representación legal, al que ha tenido acceso Europa Press, y remitido al juzgado que la investiga por supuestos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación, en una causa en la que también figuran como investigados su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
La mujer del jefe del Ejecutivo denuncia la "temeridad de las acusaciones" -encabezadas por Hazte Oír- que "se ha puesto de manifiesto a lo largo de todo el procedimiento" porque, a su juicio, "ha existido una inexistencia absoluta de base indiciaria suficiente desde el inicio".
"Las acusaciones sostienen su pretensión punitiva a pesar de que los elementos de prueba obrantes en la causa, valorados en su conjunto, resultan manifiestamente insuficientes para sustentar los tipos penales imputados", añade el escrito.
En el documento, la defensa de Gómez también subraya que "inició su colaboración con la Universidad Complutense de Madrid" (UCM) en el año 2012, "momento en el que su cónyuge no ostentaba responsabilidad pública alguna".