La representación legal del presunto conseguidor del 'caso Koldo', el empresario Víctor de Aldama, ha defendido ante el Tribunal Supremo que no fue el impulsor de ninguna red corrupta, sino que se sumó a una ya existente y “plenamente asentada”, en la que “se le capta”. Al mismo tiempo, ha subrayado la “colaboración” prestada por su cliente para destapar los hechos frente “al aparato estatal”.
Su abogado, José Antonio Choclán, ha expuesto este miércoles su informe final en el juicio que se sigue contra el propio Aldama, el exministro José Luis Ábalos y el exasesor ministerial Koldo García, asumiendo en nombre de su defendido los delitos que se le imputan: organización criminal, cohecho y aprovechamiento de información privilegiada.
Aldama "se itegra en una organización criminal"
Según ha recalcado Choclán, “Aldama no constituye, no crea, no es el jefe”. A su juicio, “se integra en una organización criminal que ya viene funcionando desde al menos el año 2015” y, cuando entra en contacto con ella, “entabla una relación con altos funcionarios del Estado que ya se encontraban corrompidos, no los corrompe”.
El letrado ha insistido en que “la organización criminal está plenamente asentada antes de que entre en escena Aldama”: “Se le capta, y efectivamente se deja captar, porque ciertamente era una persona que podía proporcionar negocios, y desde el Ministerio se le proporcionaban, él los proporcionaba y al final se repartían”.
Ha destacado además que, en noviembre de 2024, mientras cumplía prisión provisional por el denominado 'caso hidrocarburos', el empresario optó por “iniciar una colaboración con la justicia”, una decisión que, según ha valorado, tiene enorme trascendencia porque implica la “renuncia a la propia defensa”, así como la “autoincriminación y entrega a los brazos de la acusación”.
“Eso requiere un premio”, ha reclamado el defensor, subrayando que Aldama asumió un rol difícil no solo por la asunción de delitos graves, sino por la “lucha frente al aparato estatal”.
El papel de Aldama en las comisiones
En otro tramo de su alegato, Choclán ha sostenido que “el pago de comisiones a Ábalos y Koldo ha quedado absolutamente acreditado” y que Aldama “era la persona encargada de proporcionar fondos”.
De acuerdo con su versión, “Víctor es la persona que llama a la puerta para decirles, 'oye, si quieres una obra pública, vas a tener que pagar una comisión'. Era un recaudador de fondos, fondos entregados a Koldo y a Ábalos”.
Ese flujo de dinero, según había explicado Aldama y ha rememorado su abogado, se habría destinado a “financiar al Partido Socialista a través de un sistema de donaciones nominativas”, que ya se encargaría Koldo de buscar a los donantes.
Choclán también ha mostrado su reconocimiento al fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, por haber dejado “la puerta abierta” a los postulados de la acusación popular y de la defensa.
Las penas que se solicitan
La Fiscalía Anticorrupción reclama 24 años de prisión para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y 7 años de cárcel para Aldama, al aplicarle la atenuante de confesión.
En paralelo, las acusaciones populares promovidas por el PP piden 30 años de prisión para el exministro y su antiguo asesor, mientras que para el empresario solicitan en torno a cinco años de cárcel, también con la atenuante de confesión.