La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha ratificado la pena de 4 años de prisión impuesta a un hombre por intentar acabar con la vida de otro en la localidad de Nules (Castellón).
Con esta resolución, el TSJCV rechaza el recurso de apelación presentado contra la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón, que declaró al acusado responsable de un delito de homicidio en grado de tentativa y le condenó a indemnizar a la víctima con 26.000 euros por las lesiones sufridas y con 10.000 euros adicionales por el daño moral ocasionado.
Según los hechos que la sentencia considera probados, el procesado y la víctima pactaron el traspaso de un negocio, por el que el primero abonó 17.900 euros. No obstante, pocos días después, el acusado quiso dejar sin efecto la operación alegando que había sido engañado, que el establecimiento carecía de clientela, y reclamó hasta en cuatro ocasiones, incluso recurriendo a intermediarios, la devolución íntegra del dinero.
El 3 de febrero de 2024, el acusado se presentó en el comercio de telefonía propiedad de la víctima, situado en Nules (Castellón), y comenzó a exigirle la devolución del importe, advirtiéndole que le mataría, que llevaba una pistola y que le iba a disparar. A continuación, sacó de una bolsa un cuchillo de grandes dimensiones y un hacha, y empuñó ambas armas, una en cada mano, dirigiéndolas hacia el otro hombre y, con intención de quitarle la vida, le asestó un golpe con el hacha en la pierna izquierda y, después, en el brazo izquierdo, sin llegar a producirle lesión y sin que la víctima tuviera capacidad de reacción.
Seguidamente, el procesado orientó el hacha hacia la cabeza de la víctima mientras le decía “te voy a matar”, aunque no consiguió su objetivo porque el otro hombre se incorporó y alzó la mano para protegerse y esquivar el impacto, si bien el arma le alcanzó y le golpeó en la mano izquierda.
La víctima se dirigió entonces hacia la puerta con la intención de escapar, pero fue alcanzada por el agresor, que le propinó un golpe en la espalda con una de las armas. Finalmente, logró huir del establecimiento y, como consecuencia de la agresión, sufrió diversas lesiones y tuvo que ser operada de urgencia por las heridas que presentaba en la mano izquierda.
El informe del médico forense, de fecha 7 de febrero, determinó que las lesiones eran compatibles con un mecanismo de producción de tipo inciso-contuso (contundente), que las heridas en la mano izquierda correspondían a maniobras defensivas y que, dada la potencia del arma y la violencia de los golpes, si la víctima no se hubiera protegido con la mano y el hacha hubiera alcanzado la cabeza, habría impactado en un centro vital.