El exCEO de Air Europa, Javier Hidalgo, ha declarado este martes ante el Tribunal Supremo que nunca entregó 500.000 euros al exministro de Transportes José Luis Ábalos ni al exasesor Koldo García a cambio del "préstamo" otorgado por el Gobierno a la aerolínea durante la pandemia, y ha negado igualmente que tuviera intervención alguna Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En calidad de testigo en el juicio contra Ábalos, Koldo y el empresario Víctor de Aldama, Hidalgo ha respondido con un doble "no" cuando se le ha preguntado si ofreció algún tipo de compensación por dicho préstamo y si Gómez tuvo algún papel para que se aprobara.
El exdirectivo ha relatado que Aldama actuó como "canal de comunicación" con varios ministerios en las gestiones relacionadas con ese "préstamo". Ha admitido que fue él quien decidió incorporarlo y que se integró en un equipo "muy amplio" que trabajó para lograr la financiación pública.
Hidalgo ha precisado que primero contrató al empresario para intentar recuperar una deuda en Venezuela y, posteriormente, para labores de asesoría, por las que le abonó 10.000 euros mensuales durante cerca de dos años.
"Participaba en la parte institucional y lo único que hacía era ser un canal de comunicación con los diferentes ministerios, no solamente con el Ministerio de Transportes", ha detallado, al describir su cometido.
El antiguo consejero delegado ha señalado que Aldama "era una persona también con mucha iniciativa" y que sus responsabilidades eran "muy amplias". "Me parecía una persona bastante inteligente, tenía un perfil de empresario además de ser asesor nuestro", ha remarcado.
Hidalgo ha reconocido igualmente que mantuvo encuentros con Ábalos en su etapa como ministro de Transportes porque "era de la parte que dependía". No obstante, ha puntualizado que "realmente quien más intervino en la parte del préstamo fue el Ministerio de Economía" y ha desmentido haber costeado unas vacaciones o un alojamiento vacacional al entonces ministro.
En cuanto a Koldo García, ha manifestado que cree que lo conoció en su primera visita al despacho de Ábalos y que su papel se limitó a recibirle y despedirle cuando acudía al Ministerio, sin más participación en las negociaciones.
Importancia del préstamo y críticas a las condiciones
Hidalgo ha recalcado que el "préstamo" tuvo "muchísima importancia" para la supervivencia de Air Europa, ya que al inicio de la crisis sanitaria Globalia, el grupo matriz, "solamente recibió 140 millones de euros".
"Y la pandemia se extendió, cuando muchos competidores, ya a los 20 días de iniciarse la pandemia, habían recibido 1.000 millones", ha comparado, para subrayar que, con 18.000 empleados y una facturación de 5.000 millones, "la sangría de caja era muy importante" para Globalia durante la crisis del coronavirus.
El exCEO ha cargado contra las condiciones del rescate al afirmar que el "préstamo" "fue todo impuesto por SEPI con unas condiciones realmente sibilinas". "Yo desconozco ningún préstamo que se haya dado en España donde se destituya al consejero delegado, en este caso a mí", ha enfatizado.
"Ningún préstamo se ha dado con esas condiciones. Y además, estrangulando a la compañía Globalia, tuvimos que vender dos hoteles. Y encima, interviniendo prácticamente a la compañía", ha reiterado, al describir el impacto del acuerdo en el grupo turístico.
Hidalgo ha añadido que no le consta que el Ministerio de Transportes difundiera una nota de prensa específica sobre el "préstamo" y que "nunca se pidió" que se emitiera una comunicación pública al respecto.
Ha explicado que "lo único que pedía" Air Europa "era un documento oficial por parte de SEPI", fechado el 9 de septiembre de 2020, "en español y en inglés" para poder "enseñar a los acreedores, que la mayoría eran extranjeros", y acreditar así que el proceso estaba "en marcha".
"Creo que es el préstamo con peores condiciones que se ha dado", ha sentenciado, antes de destacar que la compañía lo devolvió con "millones de intereses".
Silencio de un mando de la Guardia Civil investigado
En la misma vista, Rubén Villalba, comandante de la Guardia Civil investigado por la Audiencia Nacional en el 'caso Koldo', se ha acogido a su derecho a no contestar a las partes debido a su condición de imputado en esa causa, limitándose a señalar que a lo largo de toda su trayectoria profesional ha estado implicado en la lucha contra el terrorismo.