La Fiscalía ha solicitado que el procesado por el asesinato de Maialen Mazón sea condenado a 45 años de cárcel, al entender que cuando acabó con la vida de la joven, que era su esposa y estaba embarazada de mellizas, actuó de manera “consciente y voluntaria” y con la intención de hacerla “sufrir especialmente”, dado que su hija de dos años, a la que posteriormente dejó abandonada, presenció el momento en que la acuchilló.
La Audiencia Provincial de Álava celebra este miércoles la octava y última jornada del juicio por la muerte de Maialen, que recibió 13 puñaladas el 27 de mayo de 2023 en un apartahotel de Vitoria-Gasteiz.
La Fiscalía y el resto de acusaciones reclaman 45 años de prisión para el acusado, identificado como J.R., al estimar que cuando apuñaló a su mujer, delante de su hija de dos años, lo hizo “con intención de matarla” y era “plenamente consciente de sus actos”.
En cambio, la defensa del procesado y marido de la víctima solicita la absolución libre de J.R. por una eximente completa de responsabilidad penal, al mantener que, en el momento de los hechos, padecía una “desconexión brusca de la realidad”, dentro de un “episodio disociativo” o “automatismo zombi”.
Durante la lectura de su informe final, la fiscal ha argumentado que el acusado acabó con la vida de Maialen porque ella le había manifestado de forma inequívoca su decisión de abandonarlo definitivamente, algo que él no aceptó al considerarla “suya”.
Asimismo, la fiscal sostiene que J.R. tenía “la intención” de matar a la víctima cuando la apuñaló y que actuó de forma “consciente y voluntaria”. Del mismo modo, mantiene que la hizo “sufrir especialmente” porque su hija de dos años, a la que luego dejó abandonada en la habitación donde se cometió el crimen, se encontraba presente cuando atacó a la víctima.
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