La séptima semana del juicio por la “Operación Kitchen” se dedicará al análisis de la prueba documental, en la que se incorporarán y reproducirán decenas de archivos y grabaciones del comisario jubilado José Manuel Villarejo. Entre ese material figura un audio de unas nueve horas de duración, que se escuchará como paso previo al inicio de las declaraciones de los acusados, previstas para las próximas sesiones pero aún sin fecha cerrada.
En este procedimiento se enjuicia el presunto dispositivo parapolicial que habría sido impulsado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para arrebatar al extesorero del PP Luis Bárcenas información comprometedora sobre dirigentes del partido y frenar así las pesquisas del “caso Gürtel”, centradas en la supuesta contabilidad opaca de la formación.
Durante la próxima semana está previsto que se escuchen numerosas grabaciones y se examinen archivos incautados en 2017 en los registros practicados en los domicilios de Villarejo, también acusado en esta causa. En aquellos registros, agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional localizaron abundante documentación, grabaciones de audio y agendas con múltiples anotaciones.
Pruebas clave y archivos encriptados
Ese conjunto de materiales ha constituido la base probatoria sobre la que se han articulado las acusaciones en la “Operación Kitchen” y en otras piezas separadas de la macrocausa “Tándem”, conocida igualmente como “caso Villarejo”.
En la última semana de vista oral, un especialista del Centro Criptológico Nacional explicó ante el tribunal que entre los archivos intervenidos figuraban varios ficheros encriptados, de los cuales solo pudieron descifrar menos de la mitad antes de abandonar el trabajo tras un año sin avances significativos.
El perito detalló que podrían tardar “años o incluso siglos” en romper el cifrado de los 92 archivos encriptados de Villarejo que se intervinieron y que, después de acceder al contenido de 40, decidieron detener el proceso porque llevaban “un año consumiendo recursos sin obtener nada”.
Los acusados se preparan para declarar
Concluida la fase documental, será el turno de los acusados, cuyas declaraciones podrían arrancar a finales de la próxima semana. Entre ellos figura el propio Villarejo, para quien la Fiscalía Anticorrupción solicita 19 años de prisión por, presuntamente, haber reclutado como confidente al ex chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, para el que el Ministerio Público reclama 12 años y cinco meses de cárcel.
En el banquillo se sientan también, entre otros, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, su entonces secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, el que fuera director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, Eugenio Pino, y el comisario Andrés Gómez Gordo. Para todos ellos, la Fiscalía pide penas de hasta 15 años de prisión.