La Audiencia Provincial de Huelva ha ratificado íntegramente la resolución del Juzgado de lo Penal número 2 que impone a una mujer seis meses de prisión y una multa de 1.080 euros por un delito de resistencia a la autoridad, al golpear a dos agentes de la Guardia Civil, y por conducción temeraria por las calles de Bollullos Par del Condado, después de una discusión con su pareja en la vía pública y de intentar impedir que esta abandonara la zona.
De acuerdo con la sentencia del Juzgado de lo Penal número 2, consultada por Europa Press, quedó acreditado que el 19 de diciembre de 2024, a mediodía, tras una disputa con su pareja en plena calle, la acusada se hallaba en “un gran estado de alteración” y, una vez que acudieron al lugar agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil, la mujer “quiso continuar dirigiéndose a su pareja, quien deseaba marcharse”.
En ese contexto, la mujer, que “no atendía a las indicaciones de los agentes” para que cesara en su comportamiento y abandonara el lugar, “continuó vociferando” y salió corriendo tras el coche patrulla de la Policía Local en el que se llevaban a su pareja “para apartarla del lugar”. En ese momento, cuando los agentes trataron de sujetarla, la acusada arremetió contra uno de los guardias civiles “golpeándole en el pecho y el hombro izquierdo, hasta el punto de conseguir zafarse del mismo y montarse en su vehículo”.
Una vez dentro del turismo, la mujer “emprendió la huida del lugar haciendo caso omiso a las órdenes de los agentes” que le requerían la detención del vehículo “también con señales acústicas y luminosas”, lo que dio lugar a una persecución por las calles aledañas del municipio.
Según recoge la resolución, durante la huida la conductora realizó “maniobras bruscas con el coche, conduciendo a elevada velocidad y sin respetar las señales viales, saltándose varias señales de STOP y de ceda el paso, hasta el punto de motivar que usuarios de la vía, tanto peatones como vehículos en circulación, tuvieran que apartarse o frenar para colisionar con ella”.
Finalmente, en una calle de la localidad, la patrulla logró detener la marcha del vehículo situando el coche oficial delante del turismo de la acusada para impedir una nueva fuga, de manera que “la única salida que le quedaba era la parte trasera del coche”, con la que impactó “sin que conste intencionalidad” contra otro agente de la Guardia Civil, “quien le daba indicaciones para que depusiera su actitud”. El guardia se vio obligado a apartarse y llegó “a ser golpeado con la parte trasera del vehículo en su rodilla derecha”.
La Audiencia Provincial de Huelva asume los hechos probados fijados por el Juzgado de lo Penal número 2 y mantiene la condena de 1.080 euros de multa como autora de un delito de resistencia a agente de la autoridad, precisando que “no consta que los agentes de la Guardia Civil resultaran con lesiones por estos hechos”, así como la pena de seis meses de prisión por conducción temeraria. Además, se confirma la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un año y un día.