Un bombero forestal relata ante la jueza de la dana que ese día tuvo la misma información que en cualquier otra jornada

Dos bomberos forestales detallan ante la jueza de Catarroja la falta de preparación y la información recibida el día de la mortal dana en Valencia.

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Un bombero forestal de la brigada de Alzira ha explicado hoy ante la jueza que instruye la causa por la gestión de la devastadora dana del 29 de octubre de 2024, en la que fallecieron 230 personas en la provincia de Valencia, que aquella jornada recibieron la “misma” información que “cualquier otro día” y ha subrayado: “Sabíamos que ese día venía una dana, pero como tantas otras”.

El compareciente ha declarado ante la titular del juzgado de Catarroja que analiza la actuación ante la riada, en un procedimiento en el que figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exnúmero dos, Emilio Argüeso.

Según fuentes conocedoras de su testimonio citadas por Europa Press, el bombero ha detallado que el mismo 29 de octubre, alrededor de las 11.00 horas, recibieron una primera llamada para realizar un achique de agua en el aparcamiento de una residencia en Carlet, aunque finalmente no llegaron a desplazarse.

Posteriormente, se les requirió para acudir a Benimodo y comprobar el nivel del barranco del Riu Sec, poco antes de las 12.00 horas. “Ese barranco es seco. No lo había visto así en la vida”, ha relatado.

Después se dirigieron hacia L'Alcúdia, pero no alcanzaron el municipio porque detectaron “signos” de desbordamiento del barranco. En ese punto localizaron un camión atrapado. “El camión estaba inclinado hacia el barranco, la rueda del conductor. La puerta estaba abierta. No había nadie dentro. No miramos si había objetos personales porque no era de fácil acceso”, ha indicado.

En ese momento avisaron a la Central del incidente con el vehículo pesado y repitieron la medición en el cauce. “Había mucha agua, corriente, a tope. Era un barranco seco. Volvimos a informar a Central”, ha expuesto.

Poco antes de las 13.00 horas, ha añadido, les comunicaron que la consellera se iba a desplazar a Carlet, por lo que se dirigieron allí. Una vez en el lugar, le trasladaron la situación del camión. Pradas desconocía entonces el suceso y fue informada, tras lo cual realizó una llamada para activar todos los recursos de emergencia disponibles y les solicitó que la acompañaran a ver el vehículo.

Finalmente no llegaron a hacerlo porque la consellera trató de desplazarse a Utiel ante la situación que se vivía allí. Cuando Pradas abandonó la zona, el equipo regresó al punto del camión y comprobó que el nivel del agua había aumentado: el barranco se había desbordado en el tramo donde se encontraba el vehículo y la cabina “estaba inundada”, ha descrito.

El testigo ha señalado que Pradas no les dio instrucciones generales para buscar al conductor del camión, pero ha precisado que las condiciones meteorológicas impedían realizar esa búsqueda.

“La situación de esa emergencia no es algo a lo que estemos acostumbrados. Normalmente actuamos en incendios forestales”, ha manifestado el bombero, que también ha indicado que carecían de formación específica previa para un episodio de estas características. “Sabíamos que ese día venía una dana pero como tantas otras. Recibimos información meteorológica por los mandos. Normalmente tenemos comunicaciones de la situación meteorológica en el turno, es lo habitual. Ese día recibimos la misma información que cualquier otro día”, ha afirmado.

Otro bombero describe el riesgo en el Riu Sec

En la misma sesión ha declarado otro bombero forestal de la Unidad de Alzira, quien ha indicado que hasta las 12.45 horas no se les asignó ninguna emergencia. En ese momento les avisaron para acudir al puente entre Carlet y Alcúdia, sobre el barranco del Riu Sec. “En ese momento era más peligroso que el Magro y nos pidieron que fuéramos a valorar”, ha señalado.

Al llegar, se encontraron con el alcalde de Benimodo y mantuvieron una breve conversación con él. El primer edil les trasladó que durante la noche había llovido con gran intensidad. Ante la ausencia de escalas para medir el nivel, realizaron un reconocimiento aguas abajo y localizaron un camión sin ocupantes, con la impresión de que el conductor podría haber salido por su propio pie.