El operativo desplegado por las autoridades españolas ante el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ha llevado también a la Policía Nacional a distribuir instrucciones preventivas entre sus agentes. La Dirección General de la Policía ha difundido un protocolo interno con medidas básicas de actuación y prevención relacionadas con este virus.
El documento ha sido elaborado por el Área de Coordinación de Prevención de Riesgos Laborales y recoge recomendaciones para minimizar posibles exposiciones durante actuaciones policiales o intervenciones en determinados espacios considerados de riesgo.
Según el protocolo, el riesgo de contagio para los agentes se considera “bajo y fundamentalmente ambiental”. El texto señala que la principal vía de exposición está relacionada con la inhalación de partículas contaminadas procedentes de saliva, orina o excrementos de roedores infectados.
Mascarillas, ventilación y protección ocular
Entre las medidas preventivas incluidas en el documento aparecen el uso de mascarillas FFP2 o FFP3, guantes de nitrilo y protección ocular en determinadas actuaciones.
El protocolo también recomienda ventilar previamente espacios cerrados y evitar acciones que puedan levantar polvo o partículas contaminadas, como barrer determinadas superficies.
Además, las instrucciones contemplan el uso de monos desechables en intervenciones prolongadas o en situaciones donde pueda existir exposición ambiental de mayor riesgo.
Precauciones en viviendas abandonadas y espacios cerrados
El documento difundido entre los agentes señala que deben extremarse las precauciones en lugares con posible presencia de roedores o acumulación de residuos. Entre los espacios mencionados aparecen viviendas abandonadas, zonas poco ventiladas o lugares con basura acumulada.
La Policía también recuerda en el protocolo contra el hantavirus que actualmente no existe una vacuna específica frente al hantavirus y que el periodo de incubación puede prolongarse durante varias semanas.
La difusión de estas instrucciones coincide con el operativo sanitario y policial organizado ante la llegada a Canarias del crucero afectado por el brote. Las autoridades mantienen activados distintos protocolos de prevención y seguimiento relacionados con los pasajeros y las personas que han estado en contacto con ellos.