El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, ha descrito este lunes como “un día duro y triste” para el conjunto de la comunidad autónoma tras la muerte, este domingo a los 67 años, del alcalde de la capital murciana, José Ballesta.
“Hoy despedimos a una buena persona, a una persona que demostró hasta el último momento su vocación de servicio público, su compromiso con Murcia”, ha señalado Lucas, que ha acudido a la capilla ardiente instalada en el Ayuntamiento para expresar personalmente sus condolencias.
Lucas ha estado acompañado por la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz, así como por concejales del Grupo Municipal Socialista. En este contexto, ha evocado con especial cariño el periodo en el que coincidieron durante la legislatura 2015-2019, cuando él ejercía como alcalde pedáneo y Ballesta ocupaba la Alcaldía de Murcia.
“Me demostró la importancia de anteponer el interés general a cualquier interés partidista y la importancia de ser buena persona, ante todo”, ha afirmado el delegado del Gobierno y líder de los socialistas murcianos, subrayando que, para él, “Pepe era, sencillamente, una buena persona”.
En sus declaraciones a los medios de comunicación en el Consistorio murciano, Francisco Lucas ha insistido en que el regidor fallecido encarnaba como pocos la “vocación de servicio público”, un principio que, según ha indicado, se convierte en su principal legado para la ciudad.
“Desde la unidad, la sociedad murciana llora la muerte de su alcalde”, ha concluido el delegado del Gobierno, reiterando su pésame, tanto a título personal como institucional, a la familia de Ballesta, a sus allegados, a la Corporación municipal y al PP.