El vicepresidente y portavoz del Govern balear, Antoni Costa, ha defendido la necesidad de aplicar un “bilingüismo cordial” y que el catalán “no se imponga”, sino que se acerque “de manera amable” al conjunto de la ciudadanía.
Así ha contestado el representante del Ejecutivo autonómico a una interpelación del diputado de Vox, Sergio Rodríguez, relativa al respaldo del Govern al Correllengua Agermanat 2026, en el marco de un debate parlamentario sobre política lingüística.
Costa ha afeado al parlamentario que “confunda” la defensa del catalán con “ser independentista” y ha remarcado que el Govern “defiende la lengua” pero que ni son “independentistas”, ni creen en los “Països Catalans”.
En su intervención, el vicepresidente ha reivindicado la Constitución, el Estatut d'Autonomia, el decreto de mínimos y la ley de normalización lingüística, subrayando que “no aceptan lecciones” a la hora de proteger “el menorquín, el mallorquín, el ibicenco y el formenterense”.
Del mismo modo, ha insistido en que el Ejecutivo no se situará en la “confrontación” y ha señalado que tratarán de “aprovecharán la riqueza lingüística” para favorecer un “bilingüismo cordial”, en el que castellano y catalán “convivan con normalidad y respeto”.
Costa ha puesto como ejemplo que, en los dos últimos años, 650 profesionales sanitarios han optado por aprender catalán de forma “voluntaria”. Por ello, ha reiterado que el Govern “respeta profundamente” los actos y manifestaciones que “pacífica y libremente” defiendan aquello que consideren oportuno.
Por su parte, Rodríguez ha considerado que el Ejecutivo habría ido “un poco más allá” de ese respeto institucional y ha reclamado a Costa que utilice una “lupa” para comprobar la presencia de 'estelades' en las marchas de esta convocatoria, así como de una ikurriña, que ha vinculado a Bildu.
Además, el diputado de Vox ha criticado que el Govern justifique las subvenciones a las entidades organizadoras y ha puesto en duda el arraigo en Mallorca de los 'castellets'. En este contexto, ha pedido “no hacer política con la lengua” y ha sostenido que los asistentes a estas movilizaciones “no representan el sentir de los mallorquines”.